viernes, 1 de enero de 2010

Operación Cosmos: Abraham Jara Támara



INLIL-Instituto del Libro y la Lectura
Colección: Biblioteca Juvenil
Lima, 1994

(Prólogo de Modesto Montoya Zavaleta)

El profesor Abraham Jara, en su libro "Operación Cosmos", nos trae una brisa de esperanza en las actividades de investigación científica y tecnológica, labor que al fin de cuentas aporta soluciones a los problemas que amenazan al hombre.
En "Tiflónica", por ejemplo, se introduce en el mundo de los ciegos e imagina el poder de la microcirugía, dando el mensaje que una comprensión de los mecanismos del fenómeno de la visión abre las posibilidades a toda operación benéfica.
En "Insectos computarizados" nos trae una imaginaria combinación de la biología y las ciencias de las computadoras para crear un ejército que destruye a los microbios malignos.
En "Hazañas de una máquina pensante" enlaza los sueños de la inteligencia artificial y su estrecha relación con sus creadores, los que finalmente quieren intensificar sus propias posibilidades de seres pensantes.
El ser pensante en "Premonición" adquiere el poder de soñar proféticamente, lo que puede ocurrir gracias a un gran poder de análisis y pronóstico, evitando efectos devastadores de catástrofes naturales.
Siempre en relación al cerebro, en "Corepensi Center" explora las posibilidades de comunicación que podrían tener los seres humanos al explorar sus capacidades aún no descubiertas.
No escapa de la lista de cuentos los imaginarios viajes cósmicos pero siempre con fin práctico, esta vez, a la búsqueda de la solución energética, que hoy es el motor del desarrollo.
Con estas historias, dirigidas principalmente a jóvenes, el profesor Jara provoca la inquietud y la curiosidad sobre las actividades científicas y tecnológicas y sus grandes perspectivas en el desarrollo de los países. Este aspecto, hoy en día, es crucial para el futuro de la humanidad."

No deja de ser una especie de constante en el Perú (y acaso en el ámbito hispánico todo) que, en el supuesto de que un escritor escriba o intente escribir algo que pueda calificarse como "ciencia ficción", aparezca luego la opinión esclarecedora que nos recuerde a nosotros, hijos del realismo y del compromiso social, que un ESCRITOR SERIO no puede caer en la simplonada de escribir ciencia ficción. Como pone el propio autor en la página 11:

"No se trata de ciencia ficción porque la imaginación es limitada a un ámbito de hechos concretos y posibilidades reales. Incluso como argumentos, van más allá del mero entretenimiento."

Honestamente, me gustaría darle la razón y quedarme con ganas de más cuentos del autor. Pero la verdad es que ninguna historia logra despegar. Acaso debido a sus prejuicios, parece preferir quedarse en el mero enunciado de ideas en lugar de avanzar hacia una narración completa. Vamos, que si quiero enterarme de los últimos avances científicos, la internet o un artículo de divulgación científica es más apropiado que un cuento donde se mencionen dichos avances.

Así, en Tiflónica se devuelve la vista a un ciego, aunque previamente se desarrolla una supuesta intriga que, al final, resulta ser tan inútil como absurda. En Homocosmión, asistimos a un encuentro con una inteligencia extraterrestre que nos remite a la moda de los "contactados" de finales del siglo XX, con extraterrestres viajando distancias transgalácticas para traernos un mensaje... de amor y paz, además de recurrir al ya gastado argumento de vincular extraterrestres con las civilizaciones precolombinas. Colisión en el espacio, auténtico relato futurista, es el mejor del conjunto. Jara Támara tiene de todo para iniciar un buen tecnothriller: dominio del tema, manejo de la acción, capacidad de sugerir intriga... Lástima que todo quede en sugerencia.
El mejor relato es, de lejos, el que tiene el peor título: Ejército de insectos computarizados (ya me lo imagino escribiendo la novela policial "El asesino es el mayordomo"). Insectos alterados genéticamante, y a los que se ha adaptado una computadora, son utilizados para el control de una plaga biológica. Las hazañas de una máquina pensante nos ofrece las aventuras, llenas de color local, de SR-235, un robot perdido por el norte peruano que bien podría convertirse en "el robot" de la ciencia ficción peruana, por criollo y cachaciento.
Premonición y Corepensi Center constituyen meras anécdotas urdidas en torno a la posibilidad de predecir acontecimientos futuros y el eventual desarrollo de un invento que permitiera leer los pensamientos, lo que conllevaría más de un dolor de cabeza para otro personaje clásico de la picaresca peruana: el político.
Si no un hito, Operación Cosmos es un interesante ejemplo de lo que podemos y no queremos ser, muchas veces, los peruanos. En el ámbito de la ciencia ficción y en muchos otros. Ojalá que las posibilidades algún día se conviertan en realidades.

Daniel Salvo

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