lunes, 15 de agosto de 2011

Señores del Olimpo (Javier Negrete)



Recuerdo haber disfrutado muchísimo el tomo VIII de la Enciclopedia Temática, cuyos ejemplares empastados en azul aún pueden encontrarse en las librerías de viejo del centro de Lima. El motivo: en dicho tomo se encontraba el capítulo concerniente a la mitología grecorromana, con sus historias de dioses, monstruos, héroes, hazañas y viajes extraordinarios. Por cierto, eran otras épocas, y las versiones de los mitos que pude leer estaban redactadas en un lenguaje "apto para todo público" (o sea, sin sexo).

Cómo no sentirse fascinado por esas historias, por esos mitos que aún en la actualidad generan ese sentido de la maravilla que acaba siendo primordial para el disfrute de la literatura fantástica.

Cómo no emocionarse al imaginar a Teseo enfrentándose al Minotauro, a Perseo decapitando a Medusa y convertir en piedra a sus enemigos, a Jasón y los argonautas iniciando un viaje lleno de peligros; o conmoverse ante la triste historia de Orfeo y Eurídice.

Gracias a la pluma de Javier Negrete, he vuelto a reencontrarme con muchos de esos personajes y seresa fabulosos, obviamente más crecidos, en una trepidante historia en la cual los dioses de diversas generaciones se enfrentan por el control total del mundo tal y como lo describen los mitos griegos.

Así, recorremos un Olimpo que funciona como una corte plena de intrigas y conspiraciones, que nos permite una visión de primera mano del mundo antiguo, descrito en sus menores detalles, desde las comidas y la ropa hasta la moral exhibida por dioses y hombres. Además, el autor se recrea (y nos recrea) con especulaciones en torno al peculiar funcionamiento de las leyes que rigen dicho mundo, ya se trate de leyes físicas o biológicas. Si alguna vez alguien se preguntó si los dioses podían morir, siendo inmortales, o de qué estaba compuesta la ambrosía, puede hallar una estimulante respuesta a esa y otras cuestiones en este libro. No estamos, pues, ante una nueva "versión" de los mitos griegos, sino ante una obra plena de imaginación y sentido de la maravilla, narrada de tal manera que nos hace sentir en carne propia las angustias propias de seres cuya naturaleza difiere radicalmente de la humana. Desde los dioses olímpicos de belleza sobrehumana hasta los lovecraftianos gigantes hecatónquiros

Las narraciones de las batallas entre los dioses y otros seres mitológicos, como los gigantes, por ejemplo, o la descripción de armas mágicas, son una lección a tomar en cuenta por parte de aquellos escritores que quieran incursionar en la narrativa épica.

Y el giro que toma la novela al final, un giro que cambia radicalmente la perspectiva de todo lo narrado hasta el momento, es simplemente de antología. Como para decirnos que los dioses no están muertos ni olvidados, incluso en nuestro descreído siglo XXI.

A ver si Negrete continúa devolviéndolos a la vida.


Daniel Salvo

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