viernes, 23 de marzo de 2012

Snow Crash (Neal Stephenson)


Esta novela fue publicada en 1992. En el Perú, estábamos conociendo recién las computadoras personales "compatibles" 386, el sístema operativo de moda era el DOS, las memorias RAM y ROM se expresaban en megabytes y todavía se utilizaban los "floppy disk", que algún despistado intentó alguna vez extraer de su funda, inutilizando así el dispositivo. La internet ni siquiera se imaginaba.
Estamos en 2012, veinte años después de la primera edición de "Snowcrash", y a pesar del tiempo transcurrido, puedo decir que se trata de una novela que no parece haber sido escrita ayer, sino mañana. Tal es su poder prospectivo, además de la desafiante propuesta especulativa que plantea, a saber, la existencia de un virus capaz de afectar no solo a las computadoras, sino a los cerebros humanos, virus que habría sido creado nada menos que en la antigua Sumeria, y que se ha conservado hasta nuestros días (bueno, principios del siglo XXIII).
Y esta parte de la trama parece nada comparada con el resto. Un futuro en el cual los gobiernos prácticamente han caído, y la sociedad se organiza en base a zonas liberadas por franquicias u otras entidades privadas (¿les suena algo lo de "zona liberada" por el narcotráfico o el terrorismo?), ciudades flotantes (la "Almadía") compuestas por cientos de embarcaciones, jefes mafiosos que venden pizzas, mutantes, "skateboards" con ruedas inteligentes, bibliotecarios virtuales y el Metaverso, la realidad virtual en la cual o tienes un avatar (término utilizado por Stephenson en esta novela de 1992) decente o no eres nadie.
Es decir, o Stephenson era un viajero del tiempo o tiene una imaginación que vale su peso en oro, además de una visión que abarca aspectos tanto técnicos como políticos y económicos, de esos que hacen intuir al lector que está leyendo algo más que una aventura futurista, pero que no siempre se puede captar a la primera. O Stephenson estaba muy avanzado ya en 1992, o nuestra educación promedio peruana ha llegado a extremos aterradores en su retraso. De hecho, a pesar de haber leído hace buen tiempo otra de sus obras, La era del diamante. Manual ilustrado para jovencitas, no encuentro aún la manera de comentarla de manera que le haga justicia.
Por otro lado, la aventura que se relata en Snowcrash basta para una lectura gratificante. El personaje principal, Hiro Protagonist (Héroe Protagonista, como lo aclaran todas las reseñas que he leído), es un repartidor de pizzas (sic) que en el Metaverso ostenta el avatar de un espadachín experto en el arte de la espada japonés. Un buen día, encontrará a un amigo suyo en estado catatónico: aparentemente, ha probado una droga que ha dañado su cerebro de manera irreversible. Posteriormente, descubrirá que en realidad su amigo ha sido afectado por el Snowcrash, un virus informático que no sólo afecta a los computadores, sino a los seres humanos. Al tratar de investigar el origen de ese virus, descubrirá el hilo de una madeja que lo llevará a un megalomaníaco líder religioso quien, como no, planea conquistar el mundo, desatando, mediante el Snowcrash, el infocalipsis, una nueva Babel para la humanidad. Sus habilidades como espadachín y motociclista (y sus contactos como repartidor de pizzas), ayudarán a Hiro a enfrentar estas amenazas, conseguir a "la chica" y... bueno, lo que sea que le quede por hacer en ese alucinante futuro creado por Neal Stephenson.
Espadas, pizzas y virus informáticos/neurolingüísticos, sazonados con uno que otro toque de humor (norteamericano)...  ¿qué más se puede pedir?

Daniel Salvo

miércoles, 21 de marzo de 2012

Cell (Stephen King)




Cell
Stephen King
debolsillo
Barcelona, 2008


Aún tratándose de una novela posapocalíptica, resulta refrescante leer a King. Los inicios de la novela son magistrales, con esos primeros instantes que transcurren entre la puesta en escena de algunos de los personajes principales hasta la primera manifestación del hecho anómalo que altera sus rutinas para siempre.
La premisa de Cell es interesantísima: a través de los teléfonos celulares (o móviles) se ha transmitido una señal, denominada El Pulso, que convierte a todo aquel que ha tenido la desgracia de recibirla en una especie de zombie. Los seres humanos afectados por el pulso comienzan a atacar a sus congéneres, a comportarse como animales guiados por los instintos más primitivos. Pueden morir como cualquier ser humano (recordemos que no se trata de muertos vivientes), y conforme transcurre la acción, dan muestras de estarse convirtiendo en una suerte de organismo colectivo, acaso inteligente, pero inmisericorde e incomprensible.
La naturaleza misma de El Pulso no es aclarada. ¿Se trata de un experimento que ha salido mal, de un ataque terrorista, de un nuevo estadio en la evolución humana? Sus efectos, sin embargo, son explicados magistralmente desde el punto de vista de la informática más básica: si el cerebro humano puede asimilarse al disco duro de una computadora, El Pulso ha sido el equivalente a borrar toda la información de ese disco duro, salvo la programación más elemental: sobrevivir.
King mezcla el terror con la ciencia ficción. De un lado, los humanos normales sobrevivientes deben conseguir refugio y aprender a defenderse de los humanos afectados, y de otro, intentar comprender y explicar la situación. Los seres afectados por El Pulso, ya se dijo, no son zombies, y en ocasiones, manifiestan extrañas habilidades (levitación, lectura de pensamiento, proyección de mensajes a través de los sueños, conocimiento de idiomas como el latín). ¿Son monstruos o un nuevo tipo de ser humano?
Con todo y su contenido terrorífico, Cell se decanta más por el lado de la ciencia ficción, puesto que intenta una explicación de lo más inquietante respecto a lo narrado, cómo el uso masivo de ciertas tecnologías puede desencadenar efectos insospechados en sus usuarios, y cómo estos (los humanos) nos parecemos más a las máquinas que creamos de lo que podría pensarse, radicando en esa similitud la esperanza de salvación: toda máquina tiene su fallo. Y serán ciertos fallos que empezarán a mostrar los humanos afectados por El Pulso los que serán aprovechados por los protagonistas para vencerlos, a riesgo de reconocer, no sin cierto pesar, de que se trata de una especie cuya evolución apenas estaba comenzando (uno se queda con la miel en los labios al pensar en una novela basada en la posible evolución de estos “telefónicos”, o en cómo sería describir un mundo así).
Además, las teorías que se esbozan en torno a la naturaleza del ser humano, y las consecuencias que se derivan de la elección entre violencia o racionalidad, son de gran actualidad en una época que parece dominada, efectivamente, por zombies.
Definitivamente, una de las novelas de Stephen King más especulativas que pueda leerse.

Daniel Salvo

domingo, 4 de marzo de 2012

Editorial: ¿Homo homini zombie?



Ante todo, un breve repaso de algunos hechos ocurridos en el Perú entre febrero y marzo de 2012:

- La organización criminal denominada "Maras Salvatruchas" se ha extendido a Perú. Cuentan con página web, incluso.
- La directora de un colegio es asesinada en plena matrícula.
- El terrorista Florindo Florez, conocido como "Camarada Artemio", confiesa haber ordenado 131 asesinatos, a los que denomina "hechos de guerra".

La lista de actos que evidencian las atrocidades a las que puede llegar el ser humano podría extenderse ad infinitum. Bastaría registrar la información que nos proveen los medios a diario. Y siendo sinceros, cabe creer que la situación no es tan novedosa como la plantean los alarmistas. Si leemos entre líneas la historia humana, no podremos negar que es un cúmulo de hechos tan atroces como los consignados líneas arriba.

Pero, entonces, ¿así es la VERDADERA especie humana? ¿Existe una naturaleza humana que, a juzgar por lo comentado, tiende a ser un mono con metralleta antes que un ser sociable e inteligente?

En su recomendable novela "Cell", Stephen King nos describe un mundo apocalíptico en la cual un fenómeno conocido como El Pulso ha convertido a quienes lo han recibido a través de sus teléfonos celulares (o móviles, como les dicen en otros lados), en zombies de conducta salvaje y desatada. No buscan cerebros ni, necesariamente, carne humana. Pero apenas balbucean palabras irreconocibles, se mueven sin rumbo fijo y es imposible razonar con ellos. La humanidad, entonces, se ha dividido entre los "normales" y los "insanos" (recordémoslo: no se trata de muertos vivientes).

Ahora bien, King juega con una idea mas bien espeluznante: que los zombies de su novela no son humanos alterados o enajenados, sino seres humanos que han sido liberados de "todo pensamiento, todo recuerdo y todo raciocinio". Es decir, el ser humano "tal cual", por decirlo de una manera simplista. Pero mejor, leamos al maestro en sus propias palabras: 
"- Me licencié en literatura inglesa, pero de joven leía mucha psicología - explicó el director -. Empecé por Freud, por supuesto, todo el mundo empieza por Freud. Seguí con Jung, luego Adler... y así sucesivamente. Detrás de todas las teorías sobre el funcionamiento de la mente acecha una más fundamental, la de Darwin. En la terminología de Freud, la idea de la supervivencia como primera directriz se expresa mediante el concepto del ello, mientras que Jung emplea la idea más grandilocuente de la conciencia de sangre. A mi juicio, ninguno de los dos cuestionaría la idea de que si a un ser humano se le arrebatara en un instante todo pensamiento, todo recuerdo y todo raciocinio, lo que quedaría sería puro y terrible.
(...)
- Si bien ni los freudianos ni los jungianos lo dicen a las claras, ambos grupos insinúan que cabe la posibilidad de que tengamos un núcleo, una única onda portadora fundamental o, (...) una única línea de código escrito imposible de eliminar.
- La PD - intervino Jordan -. La primera directriz.
- Exacto - convino el director-. En el fondo no somos homo sapiens, pues nuestro núcleo es la locura, y la directiva primordial, el asesinato. Lo que Darwin fue demasiado educado para expresar, amigos míos, es que no llegamos a dominar el mundo por que seamos los más inteligentes ni los más malvados, sino por que siempre hemos sido los cabrones más chiflados y asesinos de toda la selva. Y eso es lo que dejó al descubierto El Pulso hace cinco días.
(...)
- Me niego a creer que fuéramos dementes y asesinos antes de ser cualquier otra cosa - protestó Tom -. Por el amor de Dios, ¿y el Partenón? ¿Y el David de Miguel Ángel? ¿Y esa placa en la luna que dice VINIMOS EN SON DE PAZ POR TODA LA HUMANIDAD?
- Esa placa también lleva el nombre de Richard Nixon - señaló Ardai con sequedad-. Cuáquero, eso sí, pero no exactamente un hombre de paz... (...) no tengo intención alguna de lanzar acusaciones contra la humanidad. Si la tuviera, señalaría que por cada Miguel Ángel hay un Marqués de Sade, que por cada Gandhi hay un Eichmann, que por cada Martin Luther King hay un Osama bin Laden. Ciñámonos a lo siguiente: el hombre ha llegado a dominar el mundo gracias a dos rasgos esenciales. En primer lugar, la inteligencia,y en segundo, la disposición absoluta a acabar con cualquier cosa o persona que se interponga en su camino.
(...)
- La inteligencia humana terminó por imponerse al instinto asesino, y la razón sofocó los impulsos más dementes de los hombres. También eso es supervivencia. (...) La cuestión es que casi todos nosotros habíamos logrado sublimar lo peor que llevamos dentro hasta que llegó El Pulso y lo eliminó todo salvo ese núcleo salvaje. "

(Cell: Stephen King. Plaza & Janés, 2008. pp. 207-209)
Si bien los personajes de King parecen compartir aquello de homo homini lupus, también reconocen el otro lado, la otra cara de la humanidad, la cara que todos admiramos y a la que, al menos formalmente, aspiramos: el ser humano solidario, creativo, inteligente y en constante evolución.

Pero también del párrafo consignado, se deduce algo que puede ser o no esperanzador: King parece caracterizar a los seres humanos como seres de diferentes especies, en realidad. Su descripción de los seres humanos se basa en la estrategia que estos han desarrollado para sobrevivir: la inteligencia... o la disposición absoluta (provoca escalofríos pensar en lo que significa "absoluta") a acabar con cualquier cosa o persona que se interponga en su camino. 

Básicamente, estaríamos divididos entre aquellos que han logrado "sublimar lo peor que llevamos dentro" y aquellos que tienen eso peor que llevamos dentro como un "absoluto" (es decir, absuelto, sín límites). Esto no es más verdad de Perogrullo que decir que ES POSIBLE vivir... en base a la represión.

Fea palabra, ¿verdad? Huele a naftalina, a todo lo peor que también solemos asociar al ser humano (temores, ansiedades, neurosis). Pero la verdad es que todo lo que no sea esa Primera Directriz es represión. Precisamente, King contrapone la inteligencia a la Primera Directriz (que supuestamente todos llevamos en nuestro cerebro), y podría parecer una solución obvia y altamente humanista. Pero, ¿qué es la inteligencia sino el negarnos a dirigir nuestras vidas en base a la Primera Directriz? ¿Qué es la inteligencia, entonces, sino represión?

Tal vez se trate tan solo de terminología. Tal vez en lugar de "represión", deberíamos acudir a un término más preciso y carente de connotaciones negaticas ("control", "capacidad decisoria"). Pero el hecho parece ser que, sin necesidad de influencia alienígena alguna, el ser humano está optando por una conducta basada en lo que parece ser un instinto primitivo (y cuesta creerlo, pero hay personas inteligentes que creen que pueden esperar algo de quienes han optado por la Primera Directriz, como ésta despistada actriz). Si lo expuesto líneas arriba parece algo iluso, lean esto:

"Hoy creo más en El Chapo Guzmán (considerado el narcotraficante más violento y peligroso de México) que en los gobiernos que me esconden verdades aunque sean dolorosas, quienes esconden la cura para el cáncer, el sida, etc. para su propio beneficio y riqueza.

“Sr. Chapo, ¿no estaría padre que empezara a traficar con el bien? ¿con las curas para las enfermedades, con comida para los niños de la calle, con alcohol para los asilos de ansianos (sic) que no los dejan pasar sus últimos años haciendo lo que se les pegue la reverenda chingada, con traficar con políticos corruptos y no con mujeres y niños que terminan como esclavos? ¿con quemar todos esos ‘puteros’ donde la mujer no vale mas que una cajetilla de cigarros?” (Kate del Castillo, en su cuenta de twitter)

En "El día de los muertos vivientes" (1985) de George A. Romero, se insinúa la posiblidad de comunicación entre seres humanos y zombies (posibilidad que se trunca más por culpa de los humanos que de los zombies). ¿Podríamos asimilar ésta solicitud de Kate del Castillo a un narco para que "trafique con el bien" como un intento de comunicación entre las dos ramas principales en las que parece haberse dividido la humanidad? ¿Es una ingénua esta dama? ¿O, como muchos, ha tirado la toalla y ha decidido que lo mejor en contemporizar y aceptar a un cártel criminal como una fuerza política, como parte de la sociedad, en lugar de un elemento antisocial?

Como siempre, parece que nuestras opciones se reducen a dos: sobrevivir civilizadamente (mediante la inteligencia)... o dejar libre al zombie que llevamos dentro. Y si nos atenemos a las noticias consignadas al inicio de esta nota, parece ser que los zombies se están convirtiendo en la mayoría dominante.

Si es que no lo son ya.


Daniel Salvo

viernes, 2 de marzo de 2012

Proyecto Apocalipsis (Andrés Olave & Eduardo Cuturrufo)



(Reseña de  Julio Meza Díaz)


Proyecto apocalipsis



Andrés Olave y Eduardo Cuturrufo

Proyecto Apocalipsis

Ediciones Cinosargo

Arica, 2011, 134 págs.



“Me enfrentaré a ustedes con ira, y los castigaré siete veces más por sus pecados. Comerán la carne de sus hijos y la carne de sus hijas. Destruiré sus torres, abatiré sus altares, amontonaré sus cadáveres sobre los cadáveres de sus ídolos, y yo mismo los aborreceré. Reduciré sus ciudades a escombros y devastaré sus santuarios. Asolaré la tierra, y quedarán atónitos y desenvainaré la espada en pos de ustedes.

Su tierra será un yermo y sus ciudades una ruina”.



Con este epígrafe del Levítico, libro del Antiguo Testamento y el Tanaj, comienza Proyecto Apocalipsis, novela de acciones trepidantes, humor reivindicatorio y elaboración simbólica. Escrito a cuatro manos, pertenece a la ola cada vez más grande de publicaciones latinoamericanas que apuestan por la ciencia ficción, género que, hasta fines de la década de los 90, era entendido como menor.



Si bien son varios los elementos a rescatar de Proyecto Apocalipsis, los que siguen podrían considerarse como los más importantes; pues permiten que la novela sea entretenida y a la vez alimente el juicio crítico del lector.



Evangelium

La anécdota que moviliza la narración es muy parecida a la de la serie manga de TV Neon Genesis Evangelium (también conocida solo como Evangelium). En esta la humanidad sufre los ataques de unos seres denominados “ángeles”. En Proyecto Apocalipsis, Jesús desciende del cielo y, mientras los creyentes se arrodillan envueltos en fe, el hijo de Dios extiende los brazos y “desde sus manos abiertas –aún con las llagas de la crucifixión– saltaron bombas nucleares rumbo a todos los rincones del mundo”. Luego de la catástrofe, el ejército de Dios, también conformado por ángeles, se abalanza para diezmar a los escasos sobrevivientes.



No obstante la similitud, Proyecto Apocalipsis no profundiza en la construcción de sus personajes a la manera de Evangelium. Más bien apuesta por la alegoría política y echa mano del humor. Tal como se expondrá adelante, estas características impiden que la novela sea epigonal y la convierten en un texto con valiosos rasgos propios.



Lirismo funcional y diálogo

Proyecto Apocalipsis está organizado en cuarenta y ocho escenas, las cuales, por su brevedad, generan una lectura tensa. Debido al grueso número de personajes, se opta por narrar los hechos de forma paralela, sobre todo en las páginas finales, cuando ocurre la batalla en Jericó y se intenta rescatar a Anna. Aunque el tiempo se desenvuelve linealmente, esto se quiebra en un único momento para subrayar la perspectiva ideológica del libro.



A causa del contexto bélico, los personajes están divididos en dos claros segmentos: la resistencia humana, que vive bajo tierra; y las huestes de Dios, que “con flamígeras espadas planeaban sobre el cielo enrojecido en busca de infieles a quienes exterminar”. Si bien el motivo de la segmentación es justificado, una de las fallas de la novela se encuentra en este maniqueísmo, el cual, sin embargo, se atenúa por la paradójica tarea de los ángeles (que, pese a ser entidades puras según los cristianos, en Proyecto Apocalipsis ejercen el rol de emisarios de la muerte) y por el cambio que se da en el ángel Ostrogodo Pacem, luego de que su cuerpo fuera tomado por el espíritu de Lobsang, miembro de los rebeldes.



Uno de los logros de Proyecto Apocalipsis es su lirismo funcional, el que, además de ampliar el espectro de voces de la novela, consigue sobre todo darle un mejor acabado a las atmósferas, sin interrumpir el fluido de la narración. Este recurso se vuelve particularmente interesante cuando las acciones se focalizan en Hikaru, el protegido de la diosa Amaterasu. Basta un extracto para graficar lo sostenido. “Lo que ves realmente no lo ves hasta que comprendes que hay algo más [le dice su padre a Hikaru mientras juegan Go]; en las sombras, en la luz. La imagen nítida de la realidad es casi Vacío. No te dejes engañar por la tendencia innata a generalizar, no es vacío porque siempre hay algo. Estamos nosotros, casi vacíos pero aún somos algo, está la voluntad, el espíritu, la mente; está el amor. Estas existencias, debes comprender, pertenecen a lo que llamamos casi vacío y lo llenan”.



En Proyecto Apocalipsis se aprecia también un elaborado aprovechamiento de los diálogos. Los ángeles y los oficiales del ejército de Dios son “Hijos del Cielo”. Los humanos provienen de distintos lugares (por ejemplo, Rusia y el Tibet) y son los descendientes de los pocos que lograron salvarse del bombardeo nuclear acaecido cientos de años antes. En este panorama, ninguno de los personajes arrastra una forma de hablar que pueda ser contextualizada con precisión. Sin embargo, los diálogos funcionan en armonía con el resto de la obra. Esto se debe a que en Proyecto Apocalipsis las acciones se dinamizan a partir del intercambio de palabras. No afecta en nada que, por ejemplo, el último ruso de la historia, Koteopolus Sychov, se exprese del mismo modo que el Supremo Inquisidor de los ejércitos angélicos del Hemisferio Norte, Tomas de Torquemada. Lo que importa es que el encuentro de ideas de Koteopolus Sychov y el tibetano Lobsang Hammpau abre el camino hacia la batalla en Jericó y la realización de El Talón de Aquiles, que es el último intento por vencer al poder omnívoro de Dios.



El humor

En Proyecto Apocalipsis el humor es una herramienta de dos caras: impide la indignación ciega y posibilita la denuncia sin caer en la propaganda.



Mediante el humor, los lectores perciben mitigados los sufrimientos de los personajes humanos. Se sabe que la resistencia casi no tiene oportunidades de vencer. Sin embargo, esto se acepta sin rabia gracias a situaciones como las que atraviesa Koteopolus, quien, luego de preguntarle a su computadora si el plan Talón de Aquiles tendrá éxito, recibe por respuesta lo siguiente: “Tus opciones son: morir de inmediato o un poco más tarde”.



Por otra parte, el humor evidencia la estupidez del poder absoluto detentado por las fuerzas celestiales. Ningún personaje es tan soberbio como Santo Tomas de Aquino. Y sabemos de él debido a sus reacciones agresivas, como la que exhibe frente a la secretaria del Doctor Asclepio, a quien, por hacerle esperar cinco minutos, “vociferaba en su cara insultos de grueso calibre en idiomas que hacía mucho se consideraban extintos”.



Proyecto apocalipsis y la ciencia ficción

Si se adopta lo sostenido por Lola López Martín, quien indica que algunas características “paradigmáticas de la literatura hispanoamericana de ciencia ficción del siglo XXI [son]:… La noción de las paraciencias y las doctrinas del ocultismo como auténticas ciencias… La ciencia [que] puede ser compatible con otras disciplinas que no entran en el orden de lo “positivo”; se debe asumir que Proyecto Apocalipsis es un reciente ejemplo de las novelas de ciencia ficción que se han escrito en nuestros países.



La paraciencia y el ocultismo son las principales armas de la resistencia humana. Su descripción se encuentra desde las páginas iniciales de la novela. Koteopolus Sychov recibe en su Ipad con conexión a la intranet la información necesaria para realizar El Talón de Aquiles. Y de inmediato, para que la empresa se realice con éxito, Koteopolus se purifica lastimándose con un látigo de cuero. El Bokor resucita a los miembros caídos de su tropa personal mediante ritos que implican el uso de la sangre de gallos y cerdos sacrificados. “Sin embargo, la resurrección no siempre salía como se planeaba y algunos cuerpos revivían de forma defectuosa, seres inferiores a zombis, que apenas podían ser utilizados como bestias de carga”.



Estos elementos descritos coexisten con artefactos que poseen características tecnológicas posibles (por lo menos en teoría). Un ejemplo es La Jesuítica. Con forma de Jesús, es una nave espacial de tres kilómetros de alto, 500 mil toneladas y gigantescos motores antigravedad. Por sus manos dispara misiles con cabezas nucleares.



Alegoría

Proyecto apocalipsis es una novela de claro propósito alegórico. Dios puede ser leído como un dictador; el empleo de un “protocolo anti rebelde”, como las normas represivas dadas por el sátrapa; la “incapacidad de autocrítica”, como la ceguera que produce el poder absoluto; la larga tortura que sufre Anna, como la violencia que aplica el régimen a sus enemigos; la seguridad anímica de las tropas angélicas, como la soberbia que genera el monopolio de la fuerza; la aparición de un ejército de esqueletos, como los familiares de los desaparecidos que exigen justicia.



La naturaleza alegórica de Proyecto Apocalipsis es sintomática. El año pasado, en un coloquio internacional sobre literatura fantástica celebrado en Lima, se concluyó que, entre otros aspectos, lo que caracteriza a los géneros fantástico y de ciencia ficción en Latinoamérica es su vocación no evasiva o, más bien, de retorno a la realidad.



Esto se aprecia muy bien en Proyecto apocalipsis. No solo hay guiños que refieren a la dictadura de Pinochet o su trágica secuela (el empleo de una suerte de estadio de fútbol como espacio para el sufrimiento; la descripción de Dios como un general retirado que, desde algún lejano lugar, “regía su potestad insuperable” ), sino también la mención poco velada a Antofagasta, Chile, a donde llegan los miembros de la resistencia para perpetrar el que quizás sea el último intento por alcanzar la libertad de los seres humanos.



El resultado es trágico y a la vez alentador. La alegoría se cierra con una apuesta a favor de la lucha continúa contra toda clase de tirano.



Novelas latinoamericanas sobre dictaduras

¿Por qué de una u otra forma se siguen escribiendo? Luego de analizar las novelas El otoño del patriarca, El recurso del método y Yo el Supremo, hace más de treinta años Mario Benedetti se hizo una pregunta semejante: ¿porqué la asunción simultánea del tema? Su respuesta fue la siguiente: “Que tres notables novelistas como García Márquez, Carpentier y Roa Bastos, hayan coincidido en elegir la figura (promedial o histórica) de un dictador del pasado, es un categórico juicio sobre el presente, desgraciadamente pródigo en esos padres putativos de la tortura que, como el personaje de Roa Bastos, admiran al “matador de cisnes, ese extraño asesino que mata a los cisnes para oír su último canto”. Pero también es una alerta sobre el futuro”.



El futuro del que hablaba Benedetti es nuestro hoy, una Latinoamérica en la cual algunos países experimentan los ecos vivísimos de las dictaduras de su pasado reciente, y otros soportan a envejecidos o nuevos tiranos que, tras una mentirosa fachada democrática, intentan aferrarse al poder y sus suntuosos beneficios.



Proyecto apocalipsis es una novela que debe leerse por varias razones. Una de ellas es por su juicio sobre el ahora y su alerta sobre el futuro (que ojalá sea distinto a nuestros días).



Julio Meza Díaz





Otros comentarios sobre la novela:




miércoles, 29 de febrero de 2012

El primer peruano en el espacio publicado en antología



No puedo estar más contento. Mi cuento El primer peruano en el espacio, traducido al inglés nada menos que por José B. Adolph, ha sido incluido en la antología de ciencia ficción mundial The Apex Book of World SF 2, editada por Lavie Tidhar, que incluye autores como Hannu Rajaniemi, Ekaterina Sedia y Andrzej Sapkowski.

martes, 14 de febrero de 2012

II Congreso Nacional de Escritores de Literatura Fantástica y Ciencia Ficción Peruana



 Y CIENCIA FICCIÓN PERUANA


23, 24 & 25 DE FEBRERO DE 2012





SALA DE CONFERENCIAS DE LA

CASA DE LA LITERATURA PERUANA



Programa




Jueves 23 de febrero



Inauguración 16:00- 16:15 hrs

Elton Honores, Presidente del Comité Organizador

Karen Calderón, Casa de la Literatura Peruana

Agustín Prado Alvarado, Casa de la Literatura Peruana



Mesa 1: Fantasía e historia

16:20- 17:40 hrs.

Participan: Amador Caballero, Evelyn García, Isabel Sabogal & Miguel Salomón



Conferencia Magistral

17:45 – 18-40

La narrativa fantástica peruana en el siglo XXI

Elton Honores

Universidad San Ignacio de Loyola



Mesa 2: Heterodoxos

18:45 – 20:00

Participan: Harry Belevan, Katya Adaui, José Donayre & Enrique Prochazka









Viernes 24 de febrero



Mesa 3: Estudios desde los márgenes

15:00- 16:20 hrs



Transgresión y desarraigo en "Un corazón sencillo" de Augusto Higa Oshiro

Francisco Najarro

Universidad Nacional Mayor de San Marcos



Imagen fantástica del Perú en un relato de Bertrand Russell: “Zahatopolk”

César Espinoza

Universidad Nacional Federico Villarreal



Humor e ironía en la construcción de la imagen apocalíptica

de los relatos de ciencia ficción peruana: el caso de María Tellería Solari

Juan Cuya

Universidad Nacional Mayor de San Marcos



Modera: Helen Flor Garnica Brocos



Mesa 4: Otras latitudes de la fantasía: el comic y la historieta

16:25 – 17:50



Fantasía: Terror y ciencia ficción en el comic japonés

Jeremy Torres



Neil Gaiman: generando fantasía para varios medios

Hans Rothgiesser



Gore de Miguel Det, la descomposición de un mundo a través de la historieta

Raschid Rabí

Universidad Antonio Ruiz de Montoya



Modera: Helen Flor Garnica Brocos





17:55- 18: 45 hrs

Presentación del libro

Lo fantástico en Hispanoamérica

Comentarios: Camilo Fernández Cozman & Elton Honores







Mesa 5: Escritura fantástica

18:50 – 20:00



Mirando lo fantástico. Apuntes sobre la cuentística del grupo Estruendomudo

Jhonny Pacheco

Universidad Nacional Mayor de San Marcos



Experiencia vital y ficción fantástica en la construcción de

“Más allá de la vida y la muerte” de César Vallejo

William Guillén Padilla



La ironía como eje de lo fantástico en

“El día que saltaron los chinos”, de José B. Adolph

José Güich

Universidad de Lima



Lo monstruoso y lo siniestro en El zorro de arriba y el zorro de abajo.

Una indagación en clave fantástica

Santiago López Maguiña

Universidad Nacional Mayor de San Marcos





Sábado 25 de febrero



Mesa 6: Operas primas I

15:00 – 16:00 hrs

Participan: Carlos Vera Scamarone, Luis Arbaiza & Jorge Casilla



Modera: Fernando José Honorio Hernández



Mesa 7: Operas primas II

16: 05 – 17:05 hrs

Participan: David López Alfaro, José Manuel Balta & Piero Duharte



Modera: Fernando José Honorio Hernández



Mesa 8: Otros universos

17:10- 18: 15 hrs



Rony Vásquez: El tamaño sí importa. Anotaciones sobre la minificción peruana actual



Julia Wong: Un paseo entre la carne, la muerte y el sueño



Lucho Zúñiga: Cómo desaparecer completamente: Disolución del Ego Falso en “La Escritura del Dios” de Jorge Luis Borges



Gabriel Rimachi







Presentación del libro

18:20- 19:00 hrs

Cuaderno de almanaquero (2011) de William Guillén Padilla

Comentarios de William Guillén Padilla & Elton Honores



Conferencia Magistral

19:05 -20:00



La imaginación liberada

Juan Rivera Saavedra



Clausura

20:00 -20:10 hrs.



Actividad paralela: Viernes 24 y sábado 25 de febrero 15:00 – 20:00 hrs

Exhibición y venta de revistas de literatura peruana y libros de autores nacionales

Participan: Cuerpo de la Metáfora Editores; Tinta Expresa. Revista de literatura; Ínsula Barataria. Revista de literatura y cultura; Plesiosaurio.



Ingreso Libre.



Casa de la Literatura Peruana

(Jr. Ancash 207, Antigua estación de Desamparados, Cercado de Lima).


***

Sobre los participantes:
Amador Caballero nació en Lima en 1971. Ha estudiado Filosofía y Arte dramático y es uno de los fundadores de VIHDARTE, Centro de desarrollo participativo para los derechos y la salud, en donde ha utilizado las artes escénicas para la educación sexual y reproductiva, con hombres y mujeres, niños y poblaciones vulneradas y afectadas en su salud y sus derechos. Los salvadores de Quispichix es la primera novela de una saga de corte fantástico.



Evelyn García. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (2003-2008). Llevó cursos de narrativa en el Centro Cultural de España (David Lozano y Christian Crusat – 2009); en la Universidad de Lima (Jorge Eslava – 2008); en el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú (Alonso Cueto e Iván Thays – 2006); y en el Teatro Municipal de Lima (Cronwell Jara – 2006). Laboró en el Centro Cultural Arkabas (2012), la Casa de la Literatura Peruana (2010-2011); en el Fondo Editorial de la Universidad San Marcos (2009); y en el diario La República (2007- 2008) con el periodista Pedro Escribano. En el 2008 publicó su primera novela Un talismán para Liu (Lustra Editores), la cual salió elegida entre las mejores de ese año por los diarios El Comercio (Ricardo González Vigil) y Correo (José Güich). La novela se puede descargar libremente en la web Literatura Peruana en PDF . El archivo ha sido descargado unas 4000 veces desde mayo del 2011. En el 2011 publicó La casa del sol naciente, que fue escogida como la Mejor Obra Narrativa de ese año, según el Premio Luces del diario El Comercio. Y estuvo entre los 10 mejores libros de fantasía del 2011, según el blog Iluminaciones del crítico Elton Honores. La novela se encuentra disponible en . Actualmente, prepara su tercera novela, con la que busca retratar la vida de los campesinos inmigrantes del norte del Perú. Esta obra abarcará el periodo de 1879 a 1987.



Isabel Sabogal. Novelista, poetisa y ensayista bilingüe. Sus lenguas literarias son el polaco y el castellano. Cosmobióloga (astróloga), traductora del polaco al castellano y viceversa. Eventualmente también traduce del francés. Ha publicado el poemario "Requiebros vanos" (Lima, 1988), la novela "Entre el Cielo y el Infierno, un Universo dividido" (Lima, 1989 y 1993), así como en la prensa limeña, cusqueña y polaca. En este blog presenta textos en castellano y en polaco.



Miguel Salomón Torres: Nació en Lima en 1961. Desde muy pequeño le gustó crear historias y personajes. Estudió en Lima en un colegio católico dirigido por jesuitas. Obtuvo el grado de bachiller en Ciencias de la Comunicación y se especializó en publicidad. Es autor de la saga de Alonso Christiano y la maldición en el Valle de Lurín, Alonso Christiano y las misteriosas luces de la pampa y actualmente prepara Alonso Christiano y la Ciudad de los Dioses.



Elton Honores. Investigador, crítico literario y profesor en la Universidad San Ignacio de Loyola. Egresado de la Maestría en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su principal campo de investigación es la literatura fantástica. Publica y participa como ponente en diversos medios y eventos académicos nacionales e internacionales. Ha publicado: Mundos imposibles. Lo fantástico en la narrativa peruana (Lima: Cuerpo de la Metáfora Editores, 2010. 255 pp.). Es coantologador de Los que moran en las sombras. Asedios al vampiro en la narrativa peruana (Lima: El lamparero alucinado, 2010. 276 pp.) y Coordinador de Lo fantástico en Hispanoamérica (Lima: Cuerpo de la Metáfora, 2011. 291 pp.). Es Presidente del Comité Organizador del Coloquio Internacional Fines del mundo: narrativas fantásticas en Hispanoamérica (25, 26 y 27 de octubre de 2012).



Harry Belevan. Nació en Lima, en 1945. Es Licenciado en Relaciones Internacionales, habiendo realizado asimismo estudios de literatura y filosofía. Diplomático de carrera, desde 1988 ostenta el título de Embajador en el Servicio Diplomático de la República del Perú. Ha sido profesor en la Universidad Católica, en la Universidad San Ignacio de Loyola y actualmente es rector de la Academia Diplomática del Perú Javier Pérez de Cuéllar. Fue Profesor Visitante de literatura en la George Washington University de los Estados Unidos. Es autor de los libros: Teoría de lo fantástico, Antología del cuento fantástico peruano. En novela, destaca La piedra en el agua; en el cuento: Escuchando tras la puerta, Fuegos artificiales y Cuentos de bolsillo. Sobre su obra se han escrito varias tesis universitarias.



Katya Adaui (Lima, 1977). Estudió Periodismo en la Escuela Jaime Bausate y Meza. Ha publicado los libros de cuentos: Un accidente llamado familia (2007) y Algo se nos ha escapado (2011).



José Donayre (1966). Estudió Literatura y Lingüística en la PUCP. Ha publicado las novelas La fabulosa máquina del sueño (1999), la trama de las moiras (2003), La descarnación del verbo (2011), el libro de cuentos Entre dos eclipses (2001, 2007), las colecciones de ficciones breves Horno de reverbero (2007), Ars Brevis (2008) y Haruhiko & Ginebra (2008). Ha participado en las antologías La estirpe del ensueño (2007) y 17 fantásticos cuentos peruanos (2008), entre otras. Prepara la novela Doble de vampiro (2012).



Enrique Prochazka (Lima, 1960) es narrador, poeta, experto en educación y políticas públicas, y uno de los fundadores y animadores del deporte de aventura en el Perú. Estudió Filosofía y Antropología en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y Arquitectura en la Universidad Particular Ricardo Palma. Obtuvo el primer puesto en el Concurso de Cuento de las 1,000 Palabras de Caretas en 1990, habiendo obtenido cinco menciones honrosas en otros certámenes nacionales. Ha publicado Un único desierto (Australis, 1997) –considerado el mejor primer libro de dicho año–, la novela Casa (Lluvia Editores, Lima, 2004; 451 Editores, España, 2007) –votada por la crítica como novela del año–, la colección de relatos Cuarenta sílabas, catorce palabras (Grupo Editorial Huaca Prieta/Lluvia Editores, Lima, 2005) –considerado como el mejor libro de ficción de 2005– y el cuento largo Test de Turing (Grupo Editorial Huaca Prieta, 2005).



Francisco Nicanor Najarro Rimari. Concluye estudios de Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.



César Espinoza. Bachiller en Literatura por la Universidad Nacional Federico Villarreal.



Juan Cuya Nina (Lima, 1982) Bachiller en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha participado como ponente en el Segundo y Tercer Congreso Nacional de Estudiantes de Literatura (CONELIT), en el II Coloquio Internacional “Lo fantástico en la literatura y el arte en Latinoamérica”, en las XIII Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana de Estudiantes (Jallae) y en el Primer “Congreso Nacional de Escritores de Literatura y Ciencia Ficción Peruana” realizado el 2011. Además, artículos suyos han sido publicados en revistas como Tinta Expresa e Ínsula Barataria. Actualmente se encuentra desarrollando una investigación sobre la narrativa de vanguardia de Alberto Hidalgo.



Jeremy Torres Montero (Lima, 1987) es escritor y gastrónomo. Actualmente se encuentra desarrollando el proyecto Barricade Comics. El camino de los Aegeti es la primera entrega de una saga trepidante de corte fantástico.



Hans Rothgiesser. Estudió economía en la Universidad del Pacífico e hizo una maestría en periodismo en la Universidad de Cardiff en el Reino Unido. Actualmente se dedica a escribir sobre economía. Desde el año 2009 mantiene el blog Mildemonios.pe con textos de economía, política y cultura. Ha escrito los cortometrajes El ascenso de Antonio, primer puesto del concurso Video Joven de la ACS Calandria en 1999, y Miranda, finalista del Conacine en el 2002. Ha publicado la historieta Math Wars en la revista universitaria Huellas de la Universidad del Pacífico. También la historieta Crónicas de los Mil Demonios en el pasquín Escozor. Ha publicado material escolar educativo para los cursos de Matemáticas y de Economía. En el 2009 publicó su primera novela, El heraldo en el muelle, y en el 2010 publicó su segunda, El heraldo en la barca. Ambos dentro del género de la fantasía. Actualmente Hans es jefe de redacción web en Apoyo Publicaciones y está preparando una tercera novela, El heraldo en la casa.



Raschid Rabí. Es profesor en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Es especialista en la filosofía de Ludwing Wittgenstein.



Jhonny J. Pacheco (1983). Egresado de la Maestría en Literatura de la UNMSM. Ha organizado algunos eventos como el I y II Encuentro de Escritores y editores Sanmarquinos. La poesía empieza por casa, y el Festival Internacional de Poesía Joven Novísima Verba realizado por la PUCP. También ha presentado ponencias en el Congreso Nacional de Literatura Fantástica & Ciencia Ficción (2011), y el JALLAE (2011). Además, ha publicado artículos sobre novela y música así como algunos poemas en plaquetas y revistas. Actualmente tiene dos poemarios inéditos.



William Guillén Padilla (Hualgayoc, Cajamarca, Perú, 26 de abril de 1963) es poeta, narrador y editor peruano.En el año 2004 presentó su trabajo literario y editorial en la Casa de América Latina de París, por invitación del Centro Cultural Peruano (CECUPE) de la capital francesa; en el 2010 lo hizo en Nueva York, Estados Unidos de América, por invitación de McNally Jackson Books. En el 2011 participó en la Feria Internacional del Libro de Lima, Perú, como uno de los ganadores del Premio Libro de Poesía Breve 2010 de Hipocampo Editores; y en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México, donde presentó su libro Microcuentos. Radica en Cajamarca, Perú, donde dirige Sumeria Editores.



José Güich Rodríguez. Nacido en Lima en 1963, ejerció el periodismo cultural y la crítica en diversos medios limeños. Ha publicado cuentos en las revistas Lienzo, Umbral, Punto de Equilibrio y Mesa Redonda. Es autor de los libros de relatos Año sabático (2000), Mascarón de proa, Los espectros nacionales; y la novela El misterio de la loma amarilla. Textos suyos han aparecido en las antologías El cuento peruano (1990-2000) y Estática doméstica-Tres generaciones de escritores peruanos (2005). Actualmente se desempeña como catedrático en la Universidad de Lima y en la Universidad del Pacífico.



Santiago López Maguiña. Es profesor de Semiótica en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en Universidad de Lima.



Carlos Jesús Vera Scamarone. Nacido en 1974 bajo influencia de Virgo. Vivió en el callao y a pesar de los golpes se niega a abandonar dicha zona. Estudió en el colegio San Antonio Marianistas de donde recibió una furibunda enseñanza religiosa, motivo por el cual algunos de sus cuentos van por la senda del ateísmo. Estudió medicina humana en la universidad nacional mayor de san marcos y se especializó en psiquiatría en la misma casa de estudios. En la actualidad trabaja como psiquiatra en un hospital de lima y en el centro de psicoterapia psicoanalítica de lima. El conjunto de la religión, la ciencia, la bioquímica, la física cuántica y la psiquiatría es lo que se quiere expresar en sus cuentos. Para él, estos escritos son una capsula de salvación ante una realidad que a veces le intimida. En 2010 se anima a publicar su primer libro de cuentos "Cartas para un éxodo" bajo el sello de editorial Casatomada y la batuta de Gabriel Rimachi. "Cartas para un éxodo" es un compendio de relatos desarrollados en diversos ámbitos pasando desde la ciencia ficción hasta el relato histórico.



Luís Bertrand Arbaiza Escalante, nació en Lima en 1973. Es Biólogo titulado con mención en Genética, por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Facultad de Ciencias Biológicas. Ha escrito el libro Thecnetos: Los últimos días del universo. Novela de ciencia ficción dura que puede leerse también como un ensayo científico-filosófico ilustrado y que ha recibido entusiastas e indulgentes críticas. Escribe ahora una segunda parte en modo de textos apócrifos y siempre en el formato de ensayos narrativos. Trabaja actualmente como consultor medio ambiental externo para diversas consultoras medioambientales, ha dictado la cátedra de microbiología en USMP, ha escrito 3 libros para el ministerio de educación sobre ciencia para niños. Ha sido biólogo especialista en laboratorio de gametos humanos.



Jorge Casilla Lozano, licenciado en Educación en la UNMSM con especialidad en lenguaje y literatura. También estudiante de maestría de literatura peruana y latinoamericana en la misma casa de estudios. Ha asistido a numerosos talleres de narrativa breve con prestigiosos escritores peruanos. Ha publicado El libro de los pájaros negros su primer libro de cuentos. Uno de ellos está a punto de publicarse en la antología 17 fantásticos cuentos peruanos vol. 2. En la actualidad está preparando una novela vinculada al terror cósmico. Así como un nuevo conjunto de cuentos de terror y ciencia ficción. Interesado por la literatura fantástica en todos sus aspectos.



Piero Duharte (Callao, 1978). Estudió idiomas y se dedica a la enseñanza en diferentes institutos y universidades de Lima. Inervaciones (2011) es su primer libro de cuentos.



José Manuel Balta Velarde (Lima, 1983), ingresó el en 2001 a la Facultad de Derecho de la Universidad de Lima. Sin embargo, su gusto por la literatura y una primera experiencia en una radio local lo convenció de cambiar de carrera. Finalmente se graduó en Comunicación con la especialidad de Periodismo en el 2008. Ha publicado el libro de cuentos De lunes a Marte (2010).



David José López Alfaro (Lima, 1988), estudiante de Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado la novela Portador de fantasmas (2011).



Erick Rony Vásquez Guevara (Lima, 1987) Cursó estudios de Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM-Perú). Ha publicado minificciones y artículos en diversas revistas. Fue seleccionado por el Diario El Liberal (Santiago del Estero-Argentina) para la colección de escritores latinoamericanos. Ha publicado en Los comprimidos memorables del siglo XXI. Antología de minicuento y en Ficción mínima (www.ficcionminima.com). Ponente en temas de minificción en diversos congresos nacionales e internacionales. Director de la revista Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana. Integrante del Comité Editorial de la Internacional Microcuentista (www.revistamicrorrelatos.blogspot.com). Jurado del Concurso Nacional de Poesía “Prima Fermata Literaria” – 2007, del I Concurso Nacional de Microcuento “Solo 4 - 2011” (Perú) y de Concurso mensual La Marina – Junio 2011 (www.ficticia.com). Dirigió un taller virtual de microrrelatos en enero de 2011. Miembro de la Asociación Literaria Dr. David Lagmanovich (Argentina) y Miembro Honorario del Grupo Literario Micrópolis (Perú). Fundador y Editor de Editorial Micrópolis. Ha publicado Cuadernillo de pulgas (Editorial Micrópolis, 2011) y Cuaderno de pulgas (Phoemia Lux, 2011).



Julia Wong Kcomt. Escritora, gestora cultural, profesora de idiomas, Nació en Chepén Perú, viaja mucho y ha compartido su vida en diferentes países. Tiene 8 libros publicados, entre poesía, historias cortas de ficción y una novelita. Cree que estamos hechos de palabras y vacío. Tiene una hija, dice que ser madre de esa niña es un jade que el universo le ha regalado.



Lucho Zúñiga (Lima, 1978) Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Por su novela El Círculo Blum fue considerado una de las revelaciones narrativas del año según el diario El Comercio. Su proyecto chronorock.com fue uno de los ganadores del concurso Flying Sparks 2010 —convocado por la feria de libro de Frankfurt para representar el uso de las nuevas tecnologías en la literatura—. En la actualidad, es parte del comité editorial del sello independiente Borrador Editores. Libros publicados: La escalera (Santo Oficio, 2006): Poemario; El Círculo Blum (Borrador, 2007): Novela; Emily y la niña de la lámpara (Borrador, 2010): Libro infantil; Cuatro páginas en blanco (Paracaídas, 2011): Libro de microcuentos.



Gabriel Rimachi Sialer (Perú, 1974) Es autor de los libros de cuentos "Despertares nocturnos", "Canto en el infierno" y "El color del camaleón". Como editor ha preparado las antologías "Nacimos para perder", "17 fantásticos cuentos peruanos" Vol. 1; "17 fantásticos cuentos peruanos" Vol. 2 (en imprenta); y "La sangrienta noche del cuervo" -Colección Sobrenatural, diario Correo-. Ha formado parte de antologías como "Abofeteando un cadáver", "Asamblea portátil / Muestrario de narradores iberoamericanos", "El bosque imaginario" Antología binacional de cuento Perú-Ecuador en homenaje a Julio Ramón Ribeyro; y "La última cena", antología de cuentos que tienen como tema a la ciudad de Huamanga. Dirige la Editorial Casatomada y los talleres de escritura creativa desde 2005. En 2009 se editó un compendio con una selección de sus cuentos titulado "El cazador de dinosaurios".



Juan Rivera Saavedra (Lima, 1930). Miembro de la Generación del 50, es autor de 182 obras de teatro, más de 500 cuentos, guiones para TV, libros de técnicas dramáticas y literarias. Es el autor más distinguido del teatro peruano, ha merecido el Premio Nacional de Cultura, Premio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, entre otros. Entre su amplia obra destaca: Teatro: Bajo la sombra del cuervo; El general no tiene quién lo mate (1988), Sinchico: el protegedor; Con pies de barro; Un hombre llamado torpe (1988), Piezas breves (1989), Las armas de Dios. El paraíso encontrado (1990), Teatro escogido (2003), ¿Amén? (2007). En narrativa: Hasta luego tristeza (1960), Punto (1964), Cuentos sociales de ciencia-ficción (1976), Oprimidos y exprimidos (2004). Libros generales: Técnica para escribir una pieza de teatro (1988), Apuntes para una historia del teatro peruano (2009).




martes, 17 de enero de 2012

El fin de la eternidad (Isaac Asimov)



Pese a que ha transcurrido más de medio siglo de su publicación, la obra de Isaac Asimov continúa siendo un referente ineludible para la ciencia ficción mundial, a pesar de los inevitables críticos y detractores de la misma.

Una explicación de esta preferencia por parte del público podría encontrarse, entre otras razones, en habilidad de Asimov para desarrollar tramas plenas de intriga y emoción, las cuales plantea como acertijos o enigmas en los que el lector acaba participando, como si fuese un protagonista antes que un mero espectador.

Asimov lograba conseguir ese efecto con elementos mínimos, casi paupérrimos. Precisamente, “El fin de la eternidad” es una de esas novelas en las que la trama sobrepasa las limitaciones del escenario, aún cuando dicho escenario no sea otro que el mismo tiempo.

En el futuro, la humanidad ha descubierto la manera de desplazarse en el tiempo, y por tanto, viajar de un siglo a otro, tanto al “hipertiempo” (futuro) como al “hipotiempo” (pasado). Tras el descubrimiento, surge una institución que, buscando el mayor bien posible, se permite a si misma intervenir, mediante agentes denominados Ejecutores, en los momentos clave de la historia humana, de manera que ésta pueda ser alterada, aparentemente, en beneficio de toda la humanidad. Esta institución, que algunos llaman la Eternidad, adquiere un aura casi divina para los habitantes del tiempo ordinario, que atribuyen a sus integrantes poderes y designios superiores.

Sin embargo, no todos están conformes con este estado de cosas. Hay quienes consideran que la intervención de la Eternidad en los asuntos históricos ha llevado a la humanidad a un estancamiento. De otro lado, los representantes de los siglos más lejanos del futuro – en el cual el sol estallará y se convertirá en nova – han optado por no formar parte de la Eternidad, aunque se sospecha que actúan en la sombra, quien sabe con qué intenciones.

La Eternidad, aunque parezca contradictorio, tiene un origen, un punto de partida que debe iniciarse “siempre”, a menos que dicho inicio sea saboteado. Y es en torno a esta posibilidad de sabotaje que gira gran parte de la acción, llevando a los protagonistas a un aparente callejón sin salida, forzados a optar por la existencia o inexistencia de la Eternidad, es decir, nada menos que los milenios que siguen desde el descubrimiento de la misma hasta el “fin” del tiempo.

Asimov nos ofrece además sus reflexiones en torno al libre albedrío y lo que implica su ejercicio, es decir, la elección entre una libertad plena de riesgos o una seguridad insípida que sólo puede llevarnos a la decadencia.

Daniel Salvo

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Anatema (Neal Stephenson)



La extensión de Anatema presupone un estado especial de disposición a la lectura que, en nuestro vertiginoso mundo del siglo XXI, es cada vez más difícil de conseguir. Son mil y pico de páginas, con apéndices y alguno que otro diagrama de esos que provocan escalofríos en aquellos que a duras penas logramos aprobar trigonometría o álgebra en nuestra etapa escolar. Advertidos quedan.
Pero una vez que se le coge el ritmo, la novela atrapa al lector y no lo suelta así como así. La capacidad de Neal Stephenson para crear entornos cautivantes con auténticos ladrillos de información científica, amenizados con diálogos y reflexiones de índole filosófica que bien podrian pasar por monografías en torno a la epistemología, las relaciones entre materia y consciencia, sociología, política... El paraíso de un humanista.
Nos encontramos en un mundo llamado Arbre, muy similar a nuestra Tierra (en la novela se explica el por qué de este parecido), en el cual la vida intelectual se ha organizado de manera muy semejante a la llevada en los monasterios de la edad media. El autor recurre a neologismos a través de los cuales no es difícil rastrear términos como convento, novicio, santo, hermano, fraile y similares. Sólo que estos "fras" o "surs" (hermanos o hermanas) no necesariamente profesan algún credo religioso, sino que han optado (o han sido incorporados) a diversas órdenes cuyo objeto es la búsqueda y creación de conocimiento, una tarea que la civilización de Arbre ha decidido encomendar exclusivamente a los miembros de esas órdenes, en vista de lo cual deben adoptar estilos de vida monacales, aislados de la sociedad en sus "concentos", que sin embargo abren sus puertas al mundo exterior en ciclos que varían de un año a un milenio (!), sin contar las leyendas que se tejen respecto a la existencia de "concentos" que se comunican con el resto de la humanidad tan sólo una vez cada diez mil años...
La acción de Anatema es narrada por fra Erasmas, a quien le ha tocado vivir en una época extraordinaria: la rígida disciplina de su concento se verá alterada por la aparición de una nave de procedencia desconocida, cuya presencia en el universo de Arbre nos permite apreciar que, a diferencia de las condiciones de vida casi premoderna que rigen en los concentos, el resto de la sociedad disfruta de un estadío de civilización muy similar al terrestre del siglo XXI. Hay internet, iPods (con otro nombre, obviamente), helicópteros, carreteras, edificios, camiones, militares y armas de destrucción masiva. Y ciertas tradiciones dan a entender que no es la primera vez que Arbre ha padecido, entre otras atrocidades, los efectos de una guerra nuclear.
La presencia de la nave de otros mundos provocará, entre otros efectos, intrigas entre los poderes fácticos de Arbre - los poderes que son -, así como el hostigamiento de la elite científica, cuyos integrantes verán afectadas sus respuestas frente al fenómeno a causa de la organización que los articula, donde un exceso de curiosidad puede provocar la expulsión de la orden a la que se pertenece... o la oportunidad de fundar otra orden. Sin dejar de lado el enigma que representa la presencia de la nave
Decir más sería ir contra el esfuerzo desplegado por Neal Stephenson por crear un universo tan rico y complejo, una cultura tan parecida a la nuestra y a la vez tan alienigena, que sólo puede ser conocida de primera mano, es decir, leyendo esta estupenda novela.

Daniel Salvo

martes, 27 de diciembre de 2011

El cartero (David Brin)


Para buena o mala suerte, nunca estaremos seguros, Kevin Costner protagonizó una película en 1997, que en nuestro medio se tituló "Mensajero del futuro", y convertía al personaje principal, Gordon Krantz, en una especie de guerrero postapocalíptico, en un mundo al borde de convertirse en una pesadilla neonazi (como si fuera poco haber pasado por una catástrofe global que ha producido nada menos que la caída de la civilización). Si nos atenemos a la portada de la edición de Nova que tengo a mano, parece que estamos ante una suerte de Mad Max en versión norteamericana. Y si nos ponemos quisquillosos con el título, resulta que la novela ha sido distribuida en nuestro ámbito hispanoamericano como  El cartero,  Mensajero del futuro y El cartero (Mensajero del futuro). Por cierto, gracias a la Tercera Fundación por la labor de recopilación que realizan, realmente impagable, y que lleva a reflexionar en torno a los avatares que han sobrevenido a un título tan escueto como The postman.
Ahora bien, la novela tiene muchos puntos de contacto con la película, obviamente, pero creo que son más las diferencias. En el texto, ambientado en el año 2013, Gordon Krantz tiene un carácter mas bien melancólico y meditabundo, poco dado a la acción, a menos que sea absolutamente necesario. No le va mal con las mujeres, pero nunca deja de ser un llanero solitario. Y los personajes secundarios son menos predecibles que los de la película: jóvenes feministas que quieren cuidar del mundo, ingénuas inteligencias artificiales, guerreros modificados a la Capitán América, matriarcas bonachonas...
Si. El mundo postnuclear del cartero de David Brin tiene más oportunidades para la supervivencia que el violentista de Kevin Costner. Tanto así, que basta un uniforme usado y unas cuantas mentirijillas (si, tal como lo diría Ned Flanders en "Los Simpson"), para que un sinnúmero de colectividades acaben por creer que la "civilización" ha sido restaurada, que en cualquier momento dejarán de ser sobrevivientes para volver a ser ciudadanos, parte de una gran nación.
Entre los puntos de inflexión de la novela, creo que caben destacar dos: uno de ellos, el resurgimiento de la fe, no en el american way of life, sino en algo tan abstracto y a la vez tan esencial como es la educación. Es uno de los principales efectos que produce el paso del cartero Gordon Krantz a través de postamérica: las muchas veces apáticas sociedades rurales que quedan tras el holocausto han abandonado a su suerte a los niños. Si no hay país, ¿para qué ir a la escuela? Pero ni bien vuelven a creer que son parte de algo que está más allá del borde de sus pueblitos, consideran que esa ciudadanía merece el esfuerzo de formar parte de la misma, no como meros entes biológicos, sino como ciudadanos educados. El interés por la lectura y la educación "vuelven" espontáneamente, y son los niños, en muchos casos, los que llegan a considerar un castigo el que se les prive de un día de escuela, de aprender. El lado pesimista de esta utopía educacional reside en que, a fin de cuentas, la educación nunca llega a ser un fin en si misma sino un medio para obtener algo, ya sea material (una profesión universitaria nos capacita para ganarnos la vida) o inmaterial (ser un ciudadano, ejercer el derecho a voto, etc.). Pero sin beneficio a la vista... mejor nos ponemos a jugar.
Otro punto de inflexión está en el enfrentamiento final con los "malos", llamados por toda la población bienpensante "los holnistas", seguidores de la doctrina de Nathan Holn, un supervivencialista (sic) a favor de los derechos de los más fuertes, los más dotados, los más hábiles... obviamente en detrimento de los débiles, siempre empeñados en confabularse para que los fuertes y capaces no logren nunca sus objetivos (¿alguien dijo Ayn Rand?). Demás está decir que en los territorios dominados por los holnistas abundan los uniformes, hay un sistema jerárquico estricto y las mujeres deben sentirse honradas de pertenecer a "hombres de verdad". Fascismo en estado puro, al fin, sin mayor límite que la fuerza bruta, potenciada además por cierto proyecto militar que, para variar, tuvo efectos colaterales inesperados.
Por supuesto, la honestidad y la buena educación de Gordon Krantz (y un inesperado deus ex machina) le permiten superar a los holnistas, último obstáculo para su - ahora sí - proyecto de restauración de la civilización, que podemos o no cuestionar, pero que es definitivamente preferible al sueño psicópata de los holnistas.
De modo que el falso cartero del principio acaba convirtiéndose en un auténtico mensajero, alguien que ha logrado transmitir, de una edad a otra, el mensaje, las ideas que conforman el aspecto positivo de nuestro mundo actual, ese mismo mensaje al que alude otra novela postapocalíptica, La carretera de Cormac McCarthy, el fuego de la civilización, la cordura y la belleza.
El fuego que sólo pueder ser portado por los buenos.


Daniel Salvo

sábado, 10 de diciembre de 2011

Deisy y Jorge Cori Tello, prodigios peruanos del ajedrez


No, no tiene nada que ver con la ciencia ficción, pero las opiniones de nuestros jóvenes ajedrecistas, los hermanos Deisy y Jorge Cori Tello, llevan a reflexionar en torno a la cultura facilista y superficial que se está volviendo el denominador común del peruano promedio. Por suerte, los hermanos Cori no han sucumbido a la dictadura de la mayoría. Esperemos que sigan así, felices haciendo lo que les gusta hacer.

La entrevista fue publicada en la revista Somos del diario El Comercio del día 10 de diciembre de 2011.

¿Cómo fue crecer como niños prodigio?
J: Estoy orgulloso de mí, de todo lo que he sacrificado para llegar a ser lo que soy.
D: En un principio era más difícil porque quería estar jugando, pero creo que está bien el sacrificio que he hecho.

Muchos tienen la idea de que los ajedrecistas son introvertidos.
J: Todos los ajedrecistas que conozco son como cualquier niño normal. Si estudian más, pero igual se van con sus amigos. En cambio nosotros estamos mucho más limitados para eso.
D: Cuando estás en un nivel como el de nosotros, que es más fuerte, también te exiges más. Si es alguien de menor nivel, no necesariamente estudia tanto como nosotros o no se exige tanto.

¿Van a fiestas?
J: A mí casi me tuvieron que arrastrar a mi fiesta de promoción (de primaria) por que no quería ir. No me gustan las fiestas.
D: Tampoco voy a fiestas.

¿Qué hacen en su tiempo libre o durante los fines de semana?
D: A mí me gusta entrar al Facebook y al Messenger. En mi día de descanso prefiero no saber nada del ajedrez.
J: Yo no tengo cuenta de Facebook, es una pérdida de tiempo.

Jorge, ¿entonces no tienes muchos amigos?
Mi padre hace poco me dijo que tenia que ser más sociable. Estoy intentando hablar más.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Chindi (Jack McDevitt)



Chindi continúa las aventuras de la piloto estelar Priscilla "Hutch" Hutchins, cuyos servicios nuevamente son solicitados para una misión espacial: transportar a un grupo de expedicionarios al encuentro nada menos que de una nave de origen desconocido, posiblemente, los enigmáticos alienígenas que están detrás del misterio planteado en Las máquinas de Dios, primera novela de una saga que, sin embargo, se deja leer como un grupo de novelas independientes, aunque con un marco común.
Si, es cierto, suena a space opera, a aventura y peligro... Y en buena hora. En esta novela, los conflictos personales de la protagonista principal - entre ellos, el reencuentro con un antiguo amor- están mejor dosificados que en las anteriores historias, al punto que no solo no lastran la acción con disquisiciones sentimentales, sino que potencian la tensión de los abundantes momentos climáticos de la novela, en los que McDevitt parece haberse convertido en experto.
Chindi es un término navajo que significa "espíritu burlón" o "fantasma malvado". El chindi de la novela es una nave inmensa, de origen desconocido, que ha sido detectada por científicos terrestres, y ha despertado el interés, entre otros grupos, de la Sociedad del Contacto, la versión futurista de nuestros sempiternos contactólogos y fanáticos del fenómeno OVNI, además de expertos en inventar conspiraciones. Curiosamente, en un universo en el cual se ha encontrado evidencias de civilizaciones extraterrestres - aunque no a los propios extraterrestres, salvo alguno que otro indeseable cuyo contacto ha sido prohibido -, da que pensar la supervivencia de grupos así, que encuentran algún gusto especial en "creer", aun cuando aquello en lo que creen ya ha sido comprobado. Es decir, además de los intentos digamos "formales" de la humanidad por buscar vida extraterrestre - el equivalente al Instituto SETI -, parece que en el futuro seguiremos contando con una buena cuota de contactados y ovniólogos, quienes además del ansiado contacto, buscan la confirmación de algún tipo de verdad o revelación.
Pero tienen dinero, y eso puede hacer el milagro de que se les tome en serio, y como en la novela que nos ocupa, se acuda a ellos para financiar en parte  una expedición, capitaneada por nuestra querida Priscilla.
Si bien estamos ante una novela algo esquemática, la manera en que el autor nos va revelando los misterios que envuelven la aparición del chindi, (un homenaje a Cita con Rama de Arthur C. Clarke), los hallazgos de los expedicionarios en los planetas y satélites a los que arriban, el propio y aún enigmático contenido del chindi, es bastante emocionante, llena de ese sentido de la maravilla que produce la descripción de un encuentro con un artefacto de origen desconocido, las conjeturas en torno a la naturaleza y propósito del mismo, y los resultados de contrastar dichas conjeturas con la experimentación... Es el tipo de novela que debe haber despertado más de una vocación científica, y que nos devuelve la noción del universo entero como un ámbito entre maravilloso y aterrador, pero lleno de secretos y misterios cuyo desentrañamiento bien vale la dedicación de toda una vida. Pocas veces puede leerse un texto en el cual se respire tanto la ciencia como la ficción; un texto donde se percibe la excitación que sienten los protagonistas al encontrarse frente a un enigma del universo...
Y todo ello envuelto en una trama de aventuras espaciales. No es poco, en estos tiempos apáticos, encontrarse con una novela que no se puede soltar una vez que se inicia, a pesar de su extensión algo excesiva. Recomendable - junto con las demás de la saga - para el verano que se avecina.

Daniel Salvo