domingo, 9 de octubre de 2011

Coloquio Internacional: El orden de lo fantástico


Nuestro infatigable amigo e investigador de la literatura fantástica, Elton Honores, ha armado otra edición de lujo de los imperdibles Coloquios de literatura fantástica que en octubre de cada año tienen lugar en el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar. La cita - infaltable - tendrá lugar los días 27, 28 y 29 de octubre de 2011 en el local del óvalo Higuereta, en Surco. Adjuntamos el programa del Coloquio:


Coloquio  Internacional

 El orden de lo fantástico:
territorios sin fronteras

Coloquiofanperú 2011
 
27, 28 & 29 de octubre de 2011
 
                                       Lima-Perú

27 de octubre:
Auditorio Principal de la
Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM

28 y 29 de octubre:
Sala de Conferencias del
Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar



Av. Benavides 3074, La Castellana – Miraflores. Teléfonos: 449 0331 - 216 1029
     E-mail: celacp@wayna.rcp.net.pe   http://celacp.perucultural.org.pe
Programa

Jueves 27 de Octubre

Auditorio Principal de la
Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM
Av. Venezuela cdra. 34 - Av. Universitaria s/n., Lima


Inscripción y entrega de credenciales: 15:30 - 16:30 hrs.

Inauguración: 16:30 – 16:45 hrs.

Elton Honores, Presidente del Comité Organizador
Gonzalo Cornejo Soto, Director del Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar


Conferencia Magistral  16:45 – 17:40 hrs.

Miguel Ángel Fernández Delgado
(Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México)
Esbozo para una periodización histórica de la ciencia ficción en portugués y castellano


MESA 1 17:45 – 18: 55 hrs
Invenciones de lo real: asedios desde la ficción fantástica última
Participan: Carlos Herrera, Ricardo Burgos y  José Donayre


MESA 2   19: 00- 20:15 hrs.
El modernismo y postmodernismo fantástico

José Güich Rodríguez (Universidad de Lima)
Los códigos secretos del Romanticismo en un relato de Clemente Palma

Alejandro Susti (Universidad de Lima)
Del otro lado del espejo: lo fantástico o el reino de la transgresión

Carlos López Degregori (Universidad de Lima)
Transfiguraciones esteticistas y fantásticas en algunos cuentos de Abraham Valdelomar




Viernes 28 de Octubre

Sala de Conferencias del
Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar
Av. Benavides 3074, La Castellana – Miraflores


MESA 3    10:00- 11: 15 hrs
Imaginaciones latinoamericanas

Nehemías Vega Mendieta (Universidad Nacional Agraria La Molina)
Lo fantástico y la crítica a la ciencia en dos cuentos de Rubén Darío

Iván Rodrigo Baeza Barra (Universidad de Concepción, Chile)
La resacralización en la literatura fantástica chilena: el caso de Jorge Baradit

Daniel Rojas Pachas (Universidad de Tarapacá, Chile)
Batman, un meteco en Chile o la deformación histriónica de un ídolo y su retórica


MESA 4 11:20- 12:35 hrs
Lenguajes de lo fantástico

Oscar Ortega Arango (Universidad Autónoma de Yucatán, México)
El resurgir desde el viento. Siete sueños de Feliciano Sánchez Chan

Laura Cilento (Universidad Nacional de San Martín / Universidad Nacional de Quilmes / Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina)
La anécdota fantástica: del narrador popular al narrador letrado

Margarita Pierini (Universidad Nacional de Quilmes, Argentina)
La presencia de lo fantástico en la narrativa de Juana Manuela Gorriti


RECESO








MESA 5   15:00 – 16: 05 hrs.
Operas primas: El sentimiento de lo fantástico I

Participan: José Manuel Balta, Piero Duharte, David López Alfaro, Eduardo Cuturrugo y Andrés Olave


MESA 6  16: 10- 17: 40 hrs
Intersecciones de lo fantástico

Miguel Alvarado Borgoño (Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, Chile)
La literatura antropológica chilena: decantamiento de una metalengua desde lo fantástico

Paula Labeur (Universidad de Buenos Aires, Argentina)
Cuando los zombies se organizan: el terror urbano en la reformulación de un género

Ana Lúcia Trevisan (Universidade Presbiteriana Mackenzie, Brasil)
El cuento “Chac Mool”, de Carlos Fuentes: fronteras del fantástico y del realismo maravilloso

Ángeles Encinar (Saint Louis University, EE.UU./España)
La huella hispanoamericana en la narrativa española actual: el género fantástico y sus cultivadores

Presentación de libro: 17: 50- 18:55 hrs.

Lo fantástico en Hispanoamérica
Elton Honores (Coordinador)

Comentarios: Campo Ricardo Burgos López, Miguel Ángel Fernández y Elton Honores



MESA 7 19: 00 – 20:00 hrs
¿Es esto lo fantástico?

Participa: Harry Belevan (Escritor y diplomático)







Sábado 29 de Octubre

Sala de Conferencias del
Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar
Av. Benavides 3074, La Castellana – Miraflores

MESA 8  09:30 – 11: 00 hrs
Continuidades de lo fantástico

Mario Granda (Universidad San Ignacio de Loyola)
El mundo fantástico de la Arcadia Colonial

Jorge Ramos Cabezas  (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
Locura, transgresión y transformaciones. Los microrrelatos  fantásticos y extraños de Ricardo Sumalavia

Daniele Aparecida Pereira Zaratin (Universidad Presbiteriana Mackenzie, Brasil)
Lo Fantástico en “Tlactocatzine, del jardín de Flandes” (1954), de Carlos Fuentes

Carmen Tisnado (Franklin & Marshall College, EE.UU.)
El trayecto macabro del Uruguay de los 70 y 80 en tres cuentos de Teresa Porzecanski

MESA 9  11: 05 – 12: 20 hrs
Márgenes de lo fantástico

Rubén Quiroz Ávila (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
El desdoblamiento del cuerpo en Sílex del divino amor  (1650) de Antonio Ruiz de Montoya

Francisco Nicanor Najarro Rimari (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
Una distopía latinoamericana del Siglo XXI: El narrador de historias de Enrique Congrains

Cecilia Verónica Rubio Rubio (Universidad de Concepción, Chile)
La vanguardia y la aporía de lo fantástico como género:
reflexiones teórico-críticas en torno a Diez de Juan Emar



Presentación: 12: 20 – 12: 45 hrs

Actas del Coloquio Internacional:
Lo fantástico diverso
(Gonzalo Portals y Elton Honores, ed.)



RECESO



Mesa 10   15: 00 – 16: 05 hrs
Operas primas: El sentimiento de lo fantástico II

Participan: Pedro Félix Novoa, Joel Rojas, Augusto Murillo de los Ríos, Fernando Luque, Iván Bolaños y Pablo Espinoza Bardi


MESA 11    16: 10- 17: 25 hrs
Lo fantástico y el universo de lo popular

Daniel Paulo de Souza (Universidad São Judas Tadeu, Brasil)
Lo fantástico y la creación literariaentre Borges y Guimarães Rosa

Valdemir Boranelli (Universidade Presbiteriana Mackenzie, Brasil)
Lo fantástico como fenómeno del lenguaje: la función de la metáfora en los cuentos
“A fila” de Murilo Rubião y “La autopista del sur” de Julio Cortázar

Fredrik Olsson (University of Gothenburg, Suecia)
La frontera fabulosa: migración y realismo mágico en El Corrido de Dante de Eduardo González Viaña



MESA 12   17: 30- 19: 00 hrs
Ciencia ficción y terrores fantásticos

Marcelo Novoa Sepúlveda (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile)
Francisco Miralles, Hugo Correa y Sergio Meier.
Vindicación del escritor de Ciencia Ficción en Chile

Lola López Martín (Universidad Autónoma de Barcelona, España)
El ladrón invisible y los fantasmas de la ciencia: «¡Umbra!», de Eduardo Holmberg

Elton Honores (Universidad San Ignacio de Loyola)
Transgresiones del espacio en tres narradores latinoamericanos:
José B. Adolph, Enrique Prochazka y Mario Levrero

Andrea Bell (Hamline University, EE.UU.)
Los avatares y la crítica de la industrialización en Los títeres de Hugo Correa

Conferencia Magistral: 19:05 – 20: 05 hrs.

Campo Ricardo Burgos López
(Universidad Sergio Arboleda, Colombia)
Literatura fantástica y cine fantástico: Los casos de El exorcista y El laberinto del fauno


Clausura 20:05 - 20:20 hrs.
Brindis de Honor


Actividades paralelas:
Viernes 28 y Sábado 29 de octubre 15:00 - 20:00 hrs.
Exhibición y venta de revistas de literatura peruana y libros de autores nacionales y extranjeros 

Participan: Cuerpo de la Metáfora Editores, El lamparero alucinado, Tinta Expresa Revista de literatura, Ínsula Barataria Revista de literatura y cultura, Ediciones Cinosargo y Puerto de Escape (Chile).









Auspicia:




Instituto de Investigaciones Humanísticas
de la Facultad de Letras y CC. HH. de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos

miércoles, 5 de octubre de 2011

EDITORIAL: Entre "Los invasores" y "OVNI": ¿soluciones para la enfrentar la delincuencia?


"Los Invasores" (The invaders, 1967), fue una serie de televisión en la cual, tal como lo narraba la voz en off al inicio de cada episodio, el arquitecto David Vincent (interpretado por Roy Thinnes), testigo privilegiado del principio de una invasión extraterrestre, debía intentar convencer a una humanidad incrédula de que la pesadilla había comenzado.
"OVNI" (UFO, 1969), también era una serie de televisión, producida en Inglaterra, cuya premisa era básicamente la misma: un grupo de terrestres está al tanto de una posible invasión alienígena, y decide enfrentar a la misma mediante el uso de la más avanzada tecnología disponible (geniales diseños de Gerry y Sylvia Anderson, basados en el concepto supermarionation o, bueno, supermarionetas).
En estos momentos de alta criminalidad en el Perú, pareciera que atravesamos situaciones similares a las descritas en las series mencionadas. Salvando las distancias, los delincuentes vendrían a ser los alienígenas o invasores (por algo se les considera "antisociales"), ante los cuales nuestra sociedad, contrario a la ficción, no ha encontrado una manera eficaz de enfrentar y erradicar.
Lo cual debería causarnos, no preocupación, sino extrañeza. Se supone que los criminales son el elemento de la sociedad que no está sano,  que ha caído en esa conducta por que carece de autoestima, de medios para lograr desarrollar un proyecto de vida racional y productivo. Una persona sana de cuerpo y de mente no puede considerar como opción de vida el crimen. Sin embargo, estos elementos insanos y enfermos han logrado sobreponerse al elemento sano y racional de la población peruana. Cada vez somos más conscientes de la existencia y el avance de organizaciones criminales que cuentan hasta con nombre propio - los maras, los barristas de ciertos clubes futbolísticos, los pandilleros de tal o cual barrio-. Se sabe quienes son y donde están estos "invasores".
Las series televisivas de la referencia, a manera de reflexión, nos muestran las dos alternativas extremas que tiene la sociedad para enfrentar a la delincuencia. De un lado, el pistolero solitario, enfrentado tanto a los invasores como al sistema, que lo considera demente o ha sido ya tomado por el enemigo. Como sucede en "Los invasores". Si bien eventualmente otras personas se unen a David Vincent, está claro que él sigue siendo el protagonista.
En cambio, la respuesta en "OVNI" es distinta. Una vez identificado al enemigo, se crea una organización para combatirlo. La organización  S.H.A.D.O. - acrónimo de Supreme Headquarters Alien Defense Organisation - Cuartel General. Organización para la Defensa contra los Alienígenas - tiene una cabeza visible, el impasible coronel Ed Straker, pero sus intervenciones son mas bien un contrapunto para las escenas de acción, en las que intervienen otros personajes, no siempre heroicos. Queda claro para el espectador que hay varios protagonistas en esta serie, y que el hecho de pertenecer a una organización marca el éxito de la misión que se han impuesto. Claro, se trata de una organización que cuenta con todos los recursos y la tecnología disponible para sus fines y funciones - base lunar, armas, naves; pero la serie deja muy en claro que se trata siempre de seres humanos, no de héroes de cartón piedra.
¿Cuál es la respuesta a la delincuencia en el Perú? Tal parece que el único rol que las organizaciones existentes - el Ministerio del Interior, la Policía Nacional y el Poder Judicial - es decirle a la ciudadanía "sálvese quien pueda", es decir, que nos convirtamos en "pistoleros solitarios" y nos las arreglemos a nuestra manera, contratando vigilantes, enrejando calles y viviendas, portando armas. Así como nuestra educación pública se ha convertido en una suerte de asistencialismo mal dado, a la cual solo acuden quienes no pueden costearse educación privada (qué lejos estamos de los ideales de la Ilustración), igual la seguridad ciudadana está dejando de ser una condición básica de nuestra existencia, para convertirse en otro producto que tendremos que adquirir si queremos seguir viviendo.
No creo que el heroísmo aislado sea una solución viable para enfrentar a la delincuencia. Tampoco el cruzar los dedos esperando que las cosas se arreglen solas. Tenemos recursos y debemos racionalizarlos - ORGANIZARLOS - para acabar con la delincuencia. Y si en su momento los eficientes organismos SUNAT e INDECOPI reemplazaron a la DGC y al ITINTEC (no es que fueran reorganizados, ojo, sino que dichas entidades empezaron desde cero, con nuevo personal y nueva organización), dado que se había generado una nueva realidad tributaria e industrial... ¿por qué no una organización que efectivamente responda al reto de la delincuencia actual?

Daniel Salvo


martes, 27 de septiembre de 2011

El hombre que volvió del futuro (Christopher Priest)


El resumen de esta novela parece fácil: el científico Elías Wentik, quien está experimentando con sustancias que afectan la consciencia, es transportado a un futuro en el que ha ocurrido una catástrofe, producida en parte por la sustancia en la que estaba experimentando. Dado que no consigue desarrollar una cura, es devuelto a su propio tiempo con la misión de impedir que desarrolle su invención, y por ende, evitar la catástrofe.

Parece un spoiler total, pero tratándose de Christopher Priest, el argumento de El hombre que volvió del futuro (mejor traducido como Indoctrinario, que además es más fiel al título original en inglés,  Indoctrinaire) es apenas una de las razones que me han hecho releer esta novela en cuanto terminé una primera lectura.

La novela está construida de manera casi minimalista, con pocos personajes y escenarios. Un laboratorio subterráneo en la Antártida, un lugar en Brasil en el que coexisten el presente y el futuro, un futuro en el cual, cómo no, ha tenido lugar una guerra, iniciada por una invasión cubana a los Estados Unidos (!), en la cual se ha utilizado como arma la sustancia desarrollada por Wentik, la cual ha dejado pocos sobrevivientes, la mayor parte de ellos refugiados en Brasil. Son los habitantes de este futuro quienes reclutan a Wentik, con la esperanza de impedir que culmine su trabajo, o que impida su utilización en la guerra anunciada.

Priest tiene una habilidad envidiable para incomodar así al lector, utilizando elementos tan poco “tecnológicos” como un laberinto, un edificio cuyo interior aparenta ser más extenso que su exterior, una pared con una oreja inmensa o una mesa de la que surge un brazo humano dotado de movimiento… Parecen imágenes surrealistas, que quizá hagan pensar a algún lector: “oh, otro de esos autores que se las dan de profundos”. No ocurre nada de eso con Priest, al contrario, los eventos y acciones narradas componen una novela de lectura rápida (aunque algo alargada), con un argumento legible y un final ambiguo como el que más. La oreja y la mano son aparentemente lógicas y necesarias según se explican las acciones de los personajes, pero el lector no tarda en percibir que detrás del empleo de estas imágenes hay algo más que el mero decorado de una novela de viajes en el tiempo.

Y es que la atmósfera que Priest imprime en esta novela tiene algo de sustancia alucinógena, algo de perturbador y anormal  que nos lleva a pensar si acaso nos hemos perdido de algo, si los problemas que deben solucionar los personajes son realmente lo importante, o si he hemos caído en una trampa, en un mecanismo de relojería que, página tras página, va socavando nuestras nociones, no de lo que es real o irreal, sino de lo que es racional o irracional en el ser humano. Así, el lector acaba tan a tientas como los personajes, tan esperanzado o desesperanzado como ellos, tan perdido en el tiempo como el que más.

Qué suerte que sólo sea un libro de viajes en el tiempo.


Daniel Salvo

martes, 20 de septiembre de 2011

El fondo del cielo (Rodrigo Fresán)




El fondo del cielo
Rodrigo Fresán
Debolsillo, junio 2011
Barcelona



De este libro, se podría afirmar que es la más hermosa historia de la ciencia ficción anglosajona del siglo XX, escrita en clave de novela.

Por que todos (o casi todos...) están aquí. Asimov, Heinlein, Bradbury, Ballard, Gernsback, Dick, Sturgeon, Clarke y Vonnegut. Ellos y sus hijos, que son las series de televisión y producciones cinematográficas surgidas al influjo de la ciencia ficción. Deckard viendo morir al replicante Roy Batty mientras suelta su famoso monólogo. El niño estelar contemplando la Tierra luego de ser transformado por el monolito. Duelos de sables laser sostenidos en naves capaces de sobrepasar la velocidad de la luz. Una tripulación de exploradores vistiendo piyamas visitando la frontera final. Un arquitecto alucinado con una invasión extraterrestre... Y paro de enumerar.

Al lector fanático (más que aficionado) a la ciencia ficción, “El fondo del cielo” le depara el placer infantil de jugar al adivina quién es con las claves ya resueltas, con las obras y biografías de los autores suficientemente trajinadas como para saber quien es quien, con los años de publicación y emisión conocidos al derecho y al revés, pero le puede dar también la inesperada revelación de saber quien es el propio lector, qué clase de vida ha tenido para llegar a ser parte de ese universo creado desde y por la ciencia ficción. Quizá una advertencia apropiada para su lectura sería “la nostalgia puede dar lugar al desencanto”: el desencanto de descubrirse a sí mismo como un morador más del fondo del cielo, un universo que parece haber llegado a su fin.

El lenguaje es preciosista, los párrafos como joyas engarzadas que se suceden una tras otra, mientras nos enteramos de la historia de amor imposible e increíble entre cuatro personajes que podrían ser, y no serlo al mismo tiempo, versiones alternativas de los escritores de ciencia ficción Isaac Asimov (o Harlan Ellison), Philip K. Dick (o Cordwainer Smith) y Howard Phillips Lovecraft (o Theodore Sturgeon), tres estrellas (o planetas) girando en torno a la más imposible de las mujeres, aquella que nos quiere, respeta y aprecia, pero nunca sabremos si en realidad nos ama.

Es el fin de la ciencia ficción, o el fin de un mundo

Tras la lectura de “El fondo del cielo”, surge la pregunta: ¿se terminó la ciencia ficción? ¿Puede dar más el género en este siglo XXI? ¿O ya vivimos en un mundo alternativo que la hace obsoleta, como género literario o como literatura de ideas? Pero si la ciencia ficción ya es obsoleta... ¿entonces, qué no lo es?

sábado, 10 de septiembre de 2011

La medida del mundo (Denis Guedj)



La medida del mundo podría describirse como un libro de ciencia y ficción. De hecho, la ciencia y la ficción se dan de la mano con la historia.
Ambientada en la convulsa Francia de la revolución, entre los siglos XVIII y XIX, con Luis XVI recién decapitado, nos ofrece un cuadro bastante realista (mal que les pese a los detractores de la ficción histórica) de lo que significa el dedicar la vida a la ciencia, es decir, es una novela protagonizada por científicos reales, no por ilustraciones de cartón piedra.
No es que el autor caiga en la burda trampa del "los científicos también son seres humanos" y que por ende haya que acercarlos al público exhibiendo su lado humano. Es decir, mostrar cómo Einstein era distraído, cómo se enamoraron los Curie o puerilidades de ese tipo. Al contrario, Denis Guedj (1940-2010) ha elaborado una novela en torno a "seres humanos que son científicos".
Como humanos, pues, el astrónomo y geógrafo Pierre Méchain, junto con el también astrónomo y matemático Jean Baptiste Delambre, fueron los encargados de determinar el valor exacto nada menos que del metro patrón (sí, el que usamos ahora, el de cien centímetros), están expuestos a las vicisitudes propias de tal condición, así como a las limitaciones y posibilidades del tiempo que les tocó vivir. De contar con el apoyo del rey para su empresa, resultan sospechosos de monarquistas ante las nuevas autoridades. De ser considerados ilustres hombres de ciencia en la corte, la academia y el parlamento, pasar a ser casi linchados por campesinos que ven en sus instrumentos y actitudes las de enemigos o brujos. Además, siempre está el riesgo de la política,   cuyos vaivenes podrían llevarlos a la gloria científica o a la guillotina.
Y sin embargo... qué fascinantes resultan sus personalidades "de científicos", esa pasión, esa obsesión con el saber que es su vida. Y es ahí que el lector encuentra el punto de contacto, la empatía con los personajes, que viven aquello que nuestra dizque postmodernidad pretende tirar al desván de las cosas usadas e inútiles: la curiosidad, el sueño de la Ilustración de poner al alcance de la mano de todos los seres humanos el conocimiento necesario para llevar la mejor vida posible.
¿Qué necesidad había de medir el mundo? ¿Para qué hubo que "inventar" el metro, el kilogramo y otras unidades de medida? En pocas líneas, el autor nos muestra el panorama de la época: de una región a otra, los valores y los nombres de las unidades de medida variaban sin ton ni son, lo que dificultaba tanto el comercio como cualquier intento de instrucción pública al respecto. Frente al desorden, que además encarnaba el tiempo pasado que se quería borrar, se propuso el orden en el sistema de medidas. Así como los departamentos y distritos reemplazaron a provincias y condados, así como la costumbre fue reemplazada por los Códigos en cuanto a fuente de derecho; la diversidad en las medidas sería reemplazada por un sistema único, "para todos los hombres, para todos los tiempos", como lo expresó otro creyente en el progreso de la humanidad, el ilustrado Condorcet.
Así, se planteó que la unidad de medida universal - el metro, del griego "metrón=medida" - debía basarse en   una medición objetiva, no ligada a ninguna nación (a pesar de esta propuesta de alcance universal, Inglaterra no se plegó al proyecto). En 1791, la Asamblea nacional adoptó el cuarto de meridiano terrestre como base del nuevo sistema de medidas, y la diezmillonésima parte de esa longitud, la medida usual, el metro. Y para determinar tales medidas, bastaba medir un arco de dicho meridiano, convenientemente situado entre Dunkerke en Francia y Barcelona en España.
Visto así, parece una empresa fácil y árida en sus implicancias (hacer mediciones...). Pero lo que tuvieron que hacer Méchain y Delambre para llevarla a cabo constituye una de las más arduas aventuras que pueda contarse, y lleva a reflexionar en torno al verdadero precio que se debe pagar por el conocimiento, así como en torno a sus recompensas.
Una curiosidad: "el metro mide 3 pies 11 líneas 296 milésimas de la toesa del Perú a la temperatura de 16º 1/4". O medía: actualmente, se calcula como  la distancia recorrida por la luz en el vacío durante 1/299.792.458 segundo. 


Daniel Salvo