
miércoles, 23 de marzo de 2011
El año de Drácula (Kim Newman)

| Reacciones: |
Horizontes de fantasía (Carlos E. Saldívar)

| Reacciones: |
Revista NM N° 7

Ediciones Turás Mor
VV.AA.
Portada: Bárbara Din
Imbolc 2008
La continuidad de un proyecto editorial a largo plazo es algo digno de destacarse, y más aún si esta continuidad nos permite estar en contacto con autores que de otro modo no tendríamos oportunidad de conocer. Así de directo.
NM, de Ediciones Turás Mor, dirigida por Santiago Oviedo, es de esas publicaciones que “deberían” ocupar un lugar expectante dentro de la producción fantástica en idioma español. Basada en la internet, su trascendencia por encima de cualquier frontera física no guarda, sin embargo, concordancia con el impacto que debería tener en el fandom lector: parece que a los hispanoamericanos no nos gusta arriesgar por nosotros mismos.
Por suerte, esta realidad – que esperamos cambie a mediano plazo – no impide que publicaciones como NM continúen apareciendo.
Lo único malo de NM es no poder leerla al ritmo de su publicación. Recién he terminado el número siete, pese a que al momento de publicar este comentario, marzo de 2011, van por el número diecinueve, que puede descargarse en diversos formatos, de manera gratuita.
El siete es un número cabalístico. Si ya lo pasaron, al igual que el número trece, eso quiere decir que tendremos NM para rato.
Y eso es una buena noticia.
Daniel Salvo
Perturbación (José A. González Castro).- Un cuento lovecraftiano, sin serlo en el fondo. El ánsia de comprobar la existencia del alma lleva al protagonista a experimentar con objetos antiquísimos, llenos de la maligna esencia de los demonios del mundo antiguo.
Terraformación (Paula I. Salmoiraghi).- La transformación del planeta Venus en un entorno capaz de albergar vida, para luego ser colonizado por terrestres, es mostrada como un proceso con muy poca épica y mucha melancolía, no exenta de cinismo.
Heráclito en “Blade Runner”: el asomo del no ser como esperanza (Jesús A. Morales Rojas).- Enjundioso ensayo filosófico en torno a la película del mismo nombre, y las lecciones que nos deja.
El centro del tiempo (Claudio Biondino).- Una deslumbrante historia de viajes en el tiempo, en la que se produce un choque entre voluntades que, buscando lo mejor para la humanidad, intervienen en su evolución y desarrollo “antes” de que aparezca la civilización humana como tal. Tal enfrentamiento lleva a una paradoja, pero también, a una siniestra forma de inmortalidad.
Un viaje al ombligo del mundo (Fernando Bonsembiante).- El consumo de drogas es algo que no puede tomarse a la ligera. Sobre todo, por que además del consumidor, existe el creador de las drogas, al cual solemos atribuirle intereses meramente crematísticos. Inventar drogas para luego venderlas, probándolas primero entre consumidores que no saben que son parte de un experimento, puede parecer algo criminal pero humano al fin y al cabo. Pero, ¿y si los creadores de ciertas drogas tuvieran otros intereses distintos a la mera obtención de beneficios económicos? Ojalá que por lo menos sean benévolos.
El regreso del hombre muerto (Sergio Gaut vel Hartman).- Tenso relato en torno a uno de los sueños más acariciados por la mayoría de seres humanos: que nuestros seres queridos puedan resucitar. En este caso, el hombre muerto que regresa de la muerte, es un cadáver reanimado por la ciencia -un “recuperado”- con pensamientos y voluntad propia. Pero frente a esta realidad – que ni el mismo entiende-, están los hijos, quienes se debaten entre las dos únicas posibilidades que tienen para enfrentar la situación: o bien el padre realmente ha sido “resucitado”, o están ante una especie de zombie cargado con las memorias del padre y activado como si fuera un juguete. ¿Podría ser ese el futuro de la humanidad, la posibilidad de vencer a la muerte? Pero en realidad, ¿qué es lo que regresa de la muerte?
| Reacciones: |
Cronopaisaje (Gregory Benford)
Después de un atracón de novelas y cuentos fantásticos, refresca la lectura de una obra de ciencia ficción dura, con todos los elementos de interés que dan su toque especial al género – el sentimiento de la maravilla -, y que además permiten sobrellevar los algo innecesarios episodios dedicados a los devaneos sentimentales de los personajes de Cronopaisaje. Que no carecen de interés, pero como que resultan algo fuera de lugar. Las peripecias de un científico venido a depredador sexual o el drama de otro científico de origen judío cuya madre no soporta que se haya involucrado con una mujer que no es de su agrado bien podrían ser materia de alguna novela de Philip Roth, quien, por cierto, es mencionado en el texto. Pero en un texto de ciencia ficción...
Fuera la quincalla, en cambio, tenemos una historia genial: en 1998 (es el futuro, hay que tener en cuenta que Cronopaisaje fue escrita en 1980), la Tierra atraviesa por una crisis debido a los inmanejables grados de contaminación de los océanos, debido al abuso de ciertos pesticidas. Una molécula fuera de control se multiplica y está invadiendo todo. No se avizora ninguna solución a la vista, excepto lo imposible: enviar un mensaje al pasado y prevenir a la humanidad para evitar la contaminación del futuro. Y aquí, Benford se luce como científico y divulgador.
El método postulado para enviar el mensaje es el siguiente: se ha descubierto que, bajo ciertas condiciones, los átomos emiten un tipo de partículas denominadas taquiones (del griego tachys, rápido o veloz). Estas partículas tienen la propiedad de moverse más rápido que la luz (al menos en teoría), lo que significa que para dichas partículas, lo que llamamos tiempo vendría a ser una masa sólida, la cual pueden atravesar en una u otra dirección. Es decir, los taquiones pueden moverse “hacia adelante” (futuro) o “hacia atras” (pasado) a través del tiempo. Por consiguiente, es posible que una emisión de taquiones pueda ser enviada hacia atrás en el tiempo, codificar un mensaje en la misma dirigido a los científicos del pasado y esperar que lo descifren, y así evitar la contaminación del futuro.
Este experimento requiere de condiciones especiales, tanto en el futuro (o presente) como en el pasado: los momentos del pasado en los que podría haberse “recibido” la señal emitida desde el futuro han de haber sido escasos. Luego de una laboriosa investigación, se encuentra el siguiente dato, un experimento con indio (metal capaz de reaccionar ante los taquiones) realizado en los Estados Unidos en la década de los sesenta. El objetivo consistirá en emitir los taquiones hacia ese momento en el tiempo, y estimular así al metal indio con los taquiones enviados desde el futuro. Simple, ¿no?
Ahora, nos encontramos ante el problema científico en estado puro. ¿Los taquiones realmente existen, o son meros postulados teóricos? ¿Se pueden obtener? ¿De obtenerlos, se podrán dirigir “hacia el pasado”? Y, lo más angustiante de todo, de ser posible todo lo anterior, ¿la gente del pasado podrá efectivamente captar la emisión? Y de hacerlo, ¿tomarán a tiempo las medidas para evitar la contaminación mundial que podría llevar a su extinción a la raza humana?
El 1998 imaginado por Benford, ambientado en Inglaterra, no es ningún paraíso pero tampoco una pesadilla distópica. De hecho, parece que los problemas personales de algunos protagonistas acaparan la atención del autor antes que el tema principal de la novela. Básicamente, hay una discusión en torno al éxito del experimento y a los costos que genera el mismo, situación que se resuelve de una manera obvia y al mismo tiempo contundente.
En contraste, la situación en los Estados Unidos de los sesenta no es menos interesante. Científicos vistos como héroes por una sociedad que, sin embargo, se siente amenazada por uno de los productos de la ciencia: la bomba atómica. Mezquinas luchas por el poder y el reconocimento que se dan al interior de las instituciones académicas. Y sobre todo, algo que el lector sabe pero que los personajes – encabezados por el físico Stuart Gordon – ignoran: que desde el futuro se viene un mensaje en forma de emisión de taquiones, que, según se ha previsto (desde el futuro), aumentarán la temperatura de una placa de indio durante un breve período de tiempo. ¿Podrán los científicos de los sesenta percibir estos efectos? ¿Podrán captar el mensaje y descifrarlo? Y de hacerlo, ¿podrán convencer al resto de sus colegas de que efectivamente están recibiendo mensajes del futuro o de otro sitio apenas concebible, en lugar de convertirse en el hazmerreir de la comunidad científica?
Es, por donde se mire, un tremendo salto especulativo, que Benford describe con el ritmo angustiante de un thriller (al que luego traiciona introduciéndole extensos melodramas que no parecen cumplir otra función que llenar páginas).
La audacia especulativa, empero, logra salir indemne a lo largo de la novela, que arriba a un final sorprendente y a la vez coherente con la historia que conocemos, no sólo de nuestra civilización, sino del origen del universo entero. Un clásico.
Daniel Salvo
| Reacciones: |
martes, 8 de febrero de 2011
Congreso nacional de escritores de literatura fantástica y ciencia ficción

Sala de Conferencias de la
Casa de la Literatura Peruana
Jueves 24 de febrero
Inauguración 16:30- 16:40 hrs
Elton Honores, Universidad San Ignacio de Loyola
Karen Calderón, Casa de la Literatura Peruana
Mesa 1
Intrusiones fantásticas: entre la vanguardia y lo extraño 16: 40- 17: 40 hrs
El género fantástico y el sentido de mexicanidad
(de José María Roa Bárcena a Rafael Olea Franco)
Rolando Álvarez
Universidad de Guanajuato – México
Lo fantástico y su relación con la vanguardia narrativa peruana:
Una lectura de Los sapos y otras personas de Alberto Hidalgo
Juan Cuya
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Biografía fantástica. Una lectura de la novela
Biografía ilustrada de Mishima (2009) de Mario Bellatin
Judith Paredes
Universidad Nacional Federico Villarreal
Mesa 2
Narrativa fantástica peruana contemporánea I: 17: 45- 18:55 hrs
Participan: Carlos Herrera, José Donayre, José Güich, César Silva Santisteban & Enrique Prochazka
Presentación del libro: 19:00- 20:00 hrs
Mundos imposibles
Lo fantástico en la narrativa peruana
Elton Honores
Presentan: Santiago López Maguiña, Marcel Velázquez & César Silva Santisteban
Viernes 25 de febrero
Mesa 3
Clásicos de la literatura fantástica peruana 14: 30 – 15: 25 hrs
Entre el naturalismo y lo fantástico:
la literatura francesa en los cuentos de Clemente Palma
Javier Suárez
Pontifica Universidad Católica del Perú
Lo fantástico en el “Hipocampo de oro” de Abraham Valdelomar
Jonathan Suárez
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Un testimonio de lector de la modernidad avasallante en Adolph
Christian Espinoza
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Mesa 4
Exhumaciones de lo fantástico 15:30 – 16: 35 hrs
El subtexto del discurso enciclopedista en 999 palabras para el planeta Tierra.
Una entrada a la ciencia ficción de Enrique Congrains
Francisco Najarro
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Transgresión y castigo: “María marimacha”.
Análisis de un antiguo relato oral fantástico limeño
César Espinoza
Universidad Nacional Federico Villarreal
Un cuento fantástico: antimimésis y desdoblamiento corporal.
El caso de Juan "el Amarillo" de Telmo Salinas García (1945)
Jhonny Pacheco
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
La imagen del doble en "El manco" de Manuel González Prada
Eduardo Lino
Universidad Antonio Ruiz de Montoya
Operas primas: el sentimiento de lo fantástico 16:40- 17:50 hrs.
Participan: Jeremy Torres, Yeniva Fernández, Augusto Murillo de los Ríos, Carlos E. Freyre & Julio Meza Díaz
Mesa 6
Reflexiones sobre el terror fantástico 17: 55- 18:55 hrs
Stephen King: más allá del terror comercial
Daniel Salvo
Escritor y periodista
Dean R. Koontz o el terror contemporáneo
Carlos Saldívar
Escritor
H.P. Lovecraft: un hombre perdido en el tiempo
Alejandro Neyra
Escritor y diplomático
Presentación del libro 19:00: 20:00 hrs
Los que moran en las sombras.
Asedios al vampiro en la narrativa peruana
Elton Honores & Gonzalo Portals
Comentarios de Carlos Calderón Fajardo, José Güich & José Donayre
Conferencia Magistral 15:00- 16:00 hrs
El horror de lo cotidiano: literatura fantástica y transgresión (Lectura)
David Roas
Universidad Autónoma de Barcelona – España
Mesa 7
Fantástico, Fantasy & CF en el Perú 16:10- 17:20 hrs.
Participan: Iván Bolaños, Hans Rothgiesser, Mónica Belevan, Pedro Félix Novoa & Alexis Iparraguirre
Mesa 8
Teatro y narrativa gráfica de CF latinoamericana 17: 25 -18:45 hrs
CF en el teatro de Juan Rivera Saavedra
Mary Oscátegui
Directora de teatro
Ellos, autómatas y solidarios: dominación y resistencia
en El Eternauta (Oesterheld / Solano)
Arturo Córdova
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Los juguetes macabros en Toy Box de Diego Rondón Almuelle
Víctor Hugo Asencios
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Algunos alcances sobre lo fantástico y la ciencia ficción
en la historieta latinoamericana
Raschid Rabí
Universidad Antonio Ruiz de Montoya
Mesa 9
Literatura fantástica peruana contemporánea II
La minificción en la Generación del 50 18:50 - 19: 50 hrs.
Lectura de textos de:
Juan Rivera Saavedra, Manuel Velázquez Rojas & Raquel Jodorowsky
Clausura: 19:50- 20:00 hrs.
Brindis de honor.
Actividad paralela: Sábado 26 de febrero 15:00 – 20:00 hrs
Exhibición y venta de revistas de literatura peruana y libros de autores nacionales
Participan: Cuerpo de la Metáfora Editores, Tinta Expresa Revista de literatura, Ínsula Barataria Revista de literatura y cultura, Ajos & Zafiros Revista de literatura, Argonautas Revista de fantasía, misterio y ciencia ficción, Ediciones SM, Estruendomudo, Editorial Casatomada, TXT Revista de creación, El Horla Fanzine.
| Reacciones: |
martes, 1 de febrero de 2011
Editorial: Educación

| Reacciones: |
El mapa del tiempo (Félix J. Palma)
* H. G. Wells escribió La máquina del tiempo en 1895. Medio siglo antes que el autor británico, el peruano J.M. del Portillo (y tal vez alguien más) publicó la narración Lima de aquí a cien años en 1843, donde se relata un viaje al futuro, en el cual las cosas han cambiado mucho en lo material y tecnológico, pero muy poco en cuanto a la idiosincrasia peruana.
| Reacciones: |
999 palabras para el planeta Tierra (Enrique Congraíns Martin)
Dicho artículo, según lo solicitado, formará parte de la Gran Enciclopedia Intergaláctica, aunque ya desde la Fundación de Asimov hemos aprendido a desconfiar de enciclopedistas, pues sus motivos suelen estar más allá de la recopilación o difusión de conocimientos. En todo caso, los motivos y el proceder de la nave, bautizada por el ingenio terrestre como nave editora, siguen siendo completamente desconocidos y desconcertantes tanto al principio como al final de la novela. A fin de cuentas, es la condición humana la que es examinada a partir de la piedra de toque en que consiste la llegada de la nave y su insólita petición.
Enrique Congrains trata así el tema del contacto extraterrestre, desde una perspectiva que dista mucho del optimismo o pesimismo aventurero que suele asociarse al género. Los extraterrestres no son ni invasores malvados ni desinteresados bienhechores, sino entidades que parecen estar interesadas tan sólo en el conocimiento. De hecho, en el transcurso de la novela no nos dice nada acerca de la naturaleza de los seres que han enviado la nave: no se sabe qué o cómo son, o si siguen existiendo. La única justificación aparente de su contacto es su interés, vale decir, su curiosidad respecto a los humanos.
La nave, una vez posada en el desierto iqueño, en las inmediaciones de la célebre pampa de Nasca, establece contacto con un lugareño, el maestro Toribio Huayta, personaje que parece surgido de la pluma del mejor Manuel Scorza (aunque José Donayre Hoefken le atribuye "pinceladas" del escritor nasqueño Gregorio Martínez). Huayta transmite la solicitud del artículo a las autoridades locales, estos a las nacionales y al fin, todo queda en manos de la UNESCO, organismo que designa una comisión encargada de redactar el artículo. Paralelamente, un grupo de amigos de origen hispanoamericano constituye una suerte de comisión alternativa, desde cuyo punto de vista - asombrosa pirueta narrativa de Congraíns - el lector es puesto al tanto de los avances del artículo, además de otros aspectos de nuestra región (gastronómicos, religiosos, culturales).
| Reacciones: |
jueves, 2 de diciembre de 2010
Editorial: Esperanza

Porque en los EE.UU. se publicó la antología Shine, con relatos de ciencia ficción optimista. El optimismo no es muy popular en estos tiempos dizque posmodernos (hasta ahora desconozco mayormente qué es esto de la posmodernidad, creo que para suerte mía), pero sigo creyendo que la única forma de ser consecuente con el pesimismo es el suicidio (a menos que uno sea masoquista). Sigo viviendo, así pues…
Porque en Europa, Michael Iwoleit reanudó la publicación de INTERNOVA, magazine dedicado a la ciencia ficción internacional, un gran apoyo para darnos a conocer en otros ámbitos. The World SF Blog, editado por Lavie Thidar, tiene el mismo objetivo, pero desde una perspectiva norteamericana.
Porque, como nunca, hubo un auge de publicaciones de ciencia ficción y fantasía de autores peruanos. El fantasmocopio, Sólo un punto, El camino de los aegeti, El sector Milian, Tan cerca de la vida, Thecnetos; así como la continuidad de publicaciones como las revistas Argonautas y Plesiosaurio, que a su vez están engendrando nuevos proyectos, como Clemente y El Horla.
Porque Mario Vargas Llosa obtuvo el Premio Nobel de Literatura, lo que puede y debe incidir en una revaloración de los intelectuales y de la labor intelectual. Labor que siempre ha existido en nuestro país, pero no siempre ha sido reconocida. Recomendación: el libro de José Miguel Oviedo Mario Vargas Llosa: la invención de una realidad, y el excelente número que le ha dedicado la revista virtual El Hablador.
Porque los Coloquios de Narrativa Fantástica organizados por el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar, Elton Honores y Gonzalo Portals Zubiate se están convirtiendo en una institución.
Porque mi amistad con Adriana Alarco, Luis Bolaños, Daniel Mejía, Victor Pretell, Isaac Robles, Pino Pinox, Manuel Antonio Cuba y tantos otros, seguirá afianzándose.
Porque se publicaron libros de no ficción con títulos tan sugerentes como El futuro de las humanidades y El cultivo del discernimiento.
Porque al fin estoy aprendiendo la diferencia entre por qué, por que, porqué y porque.
| Reacciones: |
Thecnetos (Luis Arbaiza)
No se puede dejar de pensar en la tremenda repercusión que habría obtenido Thecnetos de haberse publicado en otro contexto. Y es que estamos ante una de esas novelas que marcan un hito en el panorama de la ciencia ficción, entendida como género literario y como literatura de ideas.
Por que no hay página de Thecnetos que no esté llena de ideas, ideas que cuestionan tanto nuestra visión de lo que es el universo físico como la del universo propiamente humano. Thecnetos es una reflexión en torno a temas como el fin de la materia y del tiempo, las diferencias y similitudes entre lo natural y lo artificial, la existencia de universos dentro de universos, la progresión y los límites al conocimiento y a la experiencia humana; y respecto a lo que en última instancia motiva a los seres humanos a seguir existiendo, ya sea la búsqueda de conocimiento, de poder o de amor. Cabe destacar que el amor recibe en Thecnetos un tratamiento bastante original, que con seguridad podría desatar las furias femeninas: en el futuro imaginado (¿o previsto?) en Thecnetos, cuando el mismo tiempo comienza a oscurecer (sí, Luis Arbaiza maneja una prosa muy poética), la humanidad ha decidido prescindir del cromosoma X. Al haberse logrado un sistema infalible que garantiza la reproducción humana sin los riesgos que acarrea la maternidad, los úteros ya no son necesarios. Nos encontramos entonces en un universo poblado tan sólo por hombres, que comparten la condición de ser todos científicos, filósofos y feroces guerreros, muy similares a los espartanos de 300, un mundo de varones cuyas relaciones afectivas giran en torno a los términos erastes y eromenos. Quienes, por inevitable atavismo genético, sólo pueden sentir amor por desaparecido género femenino, están condenados a una amarga soledad y a languidecer deseando lo imposible. Por lo demás, la sociedad en la que se enmarca la acción de Thecnetos es una sociedad muy dada a la violencia, aunque esta violencia se ejerce en base a unos criterios filosóficos bastante polémicos.
Además de los inevitables conflictos que se dan entre las corporaciones, las unidades económico-sociales en las que se basa la sociedad humana en Thecnetos, esta última humanidad (parafraseando a Olaf Stapledon) se enfrenta a otro problema. Los hombres del futuro son conscientes de que el universo en el cual transcurren sus existencias está llegando a su ocaso. No se trata del fin de un mundo, o de un sistema, o de una galaxia, sino del Universo entero. La particular filosofía desarrollada durante milenios les sirve para asumir con dignidad (y algo de indiferencia) este final, puesto que, conforme a su manera de pensar, la existencia no tiene por qué ser superior a la no existencia, y por lo tanto, existir o no existir son condiciones contingentes. Sin embargo, siempre hay un inconforme, en este caso, un técnico que postula la posibilidad de escapar de nuestro moribundo universo a otro situado una dimensión más arriba. La forma en que podría realizarse dicho escape y la transformación que se produciría en la estructura humana (cuerpo y mente) nos revela a un autor que se maneja a sus anchas tanto en ciencias biológicas como en las matemáticas y la filosofía, dotando así a la novela de una visión del universo inusitada, y a veces escalofriante. Contra la apatía manifiesta de la mayor parte de la humanidad, se destinan recursos para la investigación de esta propuesta de supervivencia.
| Reacciones: |
THECNETOS - Video Introductorio
| Reacciones: |